Hoy, El Trovador de Palacio

DIARIO DE UNA OBSESIÓN
Valladolid no tiene que albergar ninguna sede de la octava Caja del país porque ello sería simplemente un absurdo

21 Enero 2010 1 Comentario

Desde que el mundo existe, hace muchos millones de años, y el hombre habitó por primera vez esta tierra de mansedumbres, la obsesión se ha convertido en el testaferro perfecto para los mediocres que opinan que pensando en poesía ominosa va a destruir su ira y con ella el peligro que pueda venir del otro -aquel que les obsesiona- como si fuera un cuadro de Picasso. León de la Riva, que hasta ahora regenta la alcaldía de Valladolid, ha instado libertinamente a sublevarse contra la fusión de las cajas de ahorros de León y Salamanca por el hecho de quedarse fuera de la realidad.

Esa inverosimilitud es una sombra tácita que nos recuerda que León hace 1.100 años fue un Reino grande y poderoso y, que en aquel entonces, Valladolid era un simplemente un embrión de una futura ciudad. Con el paso del tiempo el desparpajo de ciertos políticos como León de la Riva, han pulverizado eso que hoy se llama comunidades de paz y bien, porque con sus palabras sólo provocan el enfrentamiento a los paisanos de boina y cacha contra los de sobrero y viceversa. Valladolid no tiene que albergar ninguna sede de la octava Caja del país porque ello sería simplemente un absurdo. Las cajas están ahora mismo consumando la trashumancia y deben caminar por un carril único porque además, para ir de una ciudad a otra no es preciso pasar por Valladolid. León y Salamanca fueron parte de una existencia siglos atrás y no deben permitir que ningún palurdismo equivoque nuevos brotes verdes.

Ahora sí, si el ridículo reloj de Santo Domingo, pequeño, ruin, nada clasista y cuya publicidad es mayor que la propia esfera, nos hace obsesionarnos con las horas, que la Colegiata de San Isidoro tenga radiadores bajo sus nuevos bancos de fresno nos debe hacer reflexionar con rigidez si algún día veremos placas solares en el tejado de la Real Colegiata. El director de Energía de la Comunidad, Ricardo González, aprecia que es bueno consumir biomasa en las iglesias y tras este resultado incipiente quién sabe lo que piensa el obispo, Julián López. Por estos motivos creemos que esa fue la obsesión de Caja Madrid a la hora de aportar capital social para esta iniciativa religiosa.

En el mural del nuevo año pintaremos las figuras del tranvía del que se ha desligado Javier Chamorro en un alarde de hipocresía dejando solo a Francisco Fernández cual deseo inconfesable sacará adelante su promesa, porque no es una elección de obra, sino una realidad que le dará votos.

Por último, nos referiremos esta semana a la siempre carismática Isabel Carrasco en este inicio del año Santo y del Aniversario del Reino. Sabemos que es leonesa por derecho, vocación y nacimiento, pero se ironiza sobre sus presuntas vacaciones cuando se votaba dónde iría el edificio de Botines; el que figura en el inventario para la fusión de las cajas de ahorro. Desde fuera vemos al Palacio de los Guzmanes como un polvorín, lleno de mechas y rebeldes estilo mexicano -dispuestos a morir antes que a deponer sus armas-. Por ello creíamos que el poder de Carrasco radicaba exclusivamente en el pueblo, pero hemos adivinado que radica en su propio partido; algo así como ocurre con el primer ministro Gordon Braun, desde dentro quieren derrocarle pero él siempre sale airoso, ¿cómo lo conseguirá?

1 comentario a “Hoy, El Trovador de Palacio”

  1. Eh?!  Dijo:

    Que el Palacio es un polvorín, vale, pero ¡¡¿su poder radica en el pueblo?!! JA!, JA!, JA!… y los rebeldes de su partido deben ser tan malos como muchos actores de películas de la revolución mexicana, porque si es verdad que tienen la mecha en la mano y les corroen las ganas de encenderla para hacerla saltar por los aires, o se les ha mojado por hacerse “chis” de miedo, o se han debido dejar todos los mecheros y cerillas en casa. (Aunque posiblemente le acaben echando la culpa a la ley antitabaco de ZP…, con tal de no ser ellos…).


Esta es la opinión de nuestros lectores, no de elsoplon.net

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