Odisea para esquiar en San Isidro
Ayer subí a esquiar a “Sani” con un compañero que venía desde Valladolid a ponerse los esquis por 3ª vez en su vida.
De parte de YO
“Sacamos para él forfait de debutantes, cuando no sería nuestra sorpresa que vamos a subir a Requejines y nos dicen en la silla que no funciona ni la cinta del Cebolledo ni está abierto el telesquí para debutantes pero como puede ser? ¿Si en la taquilla le han vendido el forfait y no le han dicho nada?.
Y lo de subir con el coche de Salencias al Cebolledo otra odisea inexplicable.
Y después de llegar dejar a mi compañero “haciendo pierna” subiendo cuestas, por fin esquiamos y ¡¡¡¡¡¡ooooooooh!!!!!!! sorpresa pistas cerradas y otras muchas sin pisar.
Conclusión mi intención era ir a esquiar en Carnaval (estoy buscando sitio para marchar a estaciones serias) y a mi compañero le he dicho que se vaya a Alto Campoo ó a Valdesquí que le quedan más cerca porque después de la paliza de viaje que se pegó esto fue con lo que se encontró.
GRACIASSSSSS POR TODO DIPUTACIÓN DE LEÓN(MENOS MAL QUE LOS DIRIGENTES DE LA DIPUTACIÓN LES INTERESABA MUCHO LA RENTABILIDAD DE LA ESTACION DE ESQUÍ)”.
Comentario a la noticia Negra nieve



4 Febrero 2010 a las 14:11
San Isidro es un “cortijo” y una vez más vergonzoso para los usuarios, para los ciudadanos de esta provincia que se nos deja además de en ridículo, sin unos ingresos a los que tendríamos derecho si no fuese por una gestión nefasta.
¿Pero quién protesta? Nadie, el Alcalde de la zona no abre la boca, porque ya sabemos que su esposa es una de las beneficiadas en la “oposición”……Los empleados de la estación son ……….y expuestos a su expulsión si discrepan, y otros recibiendo unas prebendas que parecen de otras épocas.
Total: Un potencial excelente y un resultado pésimo, que una vez más nos lastrará a todos, esquiadores y no esquiadores.
4 Febrero 2010 a las 14:55
Experiencias como esta me recuerdan aquello de: “¿tú crees en el más allá?. No voy a creer… si vivo en Melilla”.
Por favor, que alguien le pase esa experiencia sin par, a la pequeña furer, a ver si se le cae la cara de vergüenza.