HOY, Patxi López / Descaradamente a favor de los negocios

“Descaradamente a favor de los negocios”. Así se expresó David Cameron en uno de los vistosos actos a los que estamos asistiendo estos días en el Foro de Davos. Dijo, con chulería, que él defiende los negocios por encima de todo, la libertad total de los mercados.

Se le olvidó decir que la libertad del lobo es comerse a las ovejas. Y creo que ya es hora de poner collar al lobo.

Todos los días tenemos pruebas de ello. El Banco Europeo presta 500.000 millones a los bancos al 1%, y luego les tenemos que pagar al 4, 5 o al 7%, en un ejercicio de especulación insoportable. Les damos recursos públicos, para que luego nos pidan más en el pago de la deuda.

El PP decía que todo lo iba a arreglar; pero ya hemos visto el arreglo: más paro y, de nuevo, recesión. Y lo dicen sin ponerse rojos con ostentación. Incumpliendo sus propias promesas, han subido los impuestos, pero no para ayudar a la economía española o a las familias sin recursos, sino para pagar al capital financiero.

Resulta injusto. Cuando abrimos el grifo en casa, pagamos una tasa municipal. Cuando vamos a la tienda, pagamos el IVA. Cuando cobramos el sueldo del mes, nos retienen el IRPF. Cuando hacemos una operación en el banco con nuestros ahorros, nos cobran una comisión. Pero la banca no puede pagar un impuesto por las transacciones. Dicen que se cae el mundo. Y hay gente (mucha gente) que trabaja para que nos lo creamos.

Las políticas neoliberales que los gobiernos conservadores mayoritarios de Europa han dictado en Europa han logrado algo que no pensábamos posible: han puesto a toda la ciudadanía, a todas las empresas a trabajar para dar de comer al capital financiero.

Es hora de decir no y ponernos a trabajar en busca de otra salida a la crisis. De unir esfuerzos para garantizar el futuro de la ciudadanía y no para hundirnos cada vez más en la miseria colectiva.

Pero quiero dejar aquí un halo de esperanza. Europa ha empezado a caminar por un nuevo sendero, recuperando las convicciones de siempre, haciendo frente a los adversarios sin miedo y realismo. Me gusta el lema escogido por Hollande para su campaña: “El cambio es ahora”. Creo que tiene razón.

Nos hace falta recuperar el liderazgo social del Partido Socialista. Tenemos que convertirnos en la referencia de la gente progresista. Hay muchos más que nosotros que comparten nuestro ideal de justicia e igualdad, pero sin el partido están todos huérfanos de aliento.

El Partido Socialista debe ser la casa común de las izquierdas, la referencia segura para todos los progresistas. Debe ser el proyecto que una la fuerza de todos para iniciar un nuevo tiempo y cerrar para siempre estas últimas décadas de neoliberalismo. Aquí y en toda Europa.

Ha sido bochornoso el espectáculo que hemos vivido estos dos últimos años. Mientras eran atacados los gobiernos socialistas de Portugal, Grecia y España ha habido un enorme silencio de las izquierdas europeas. Nunca más debemos estar divididas las izquierdas en Europa.

Es hora ya de plantearnos una federación socialdemócrata europea fuerte y audaz, que ponga voz a los millones de voces que estos años han carecido de representación efectiva en la Unión Europea. Tenemos que defender el Estado de Bienestar como el mayor garante de igualdad en nuestras sociedades.

Debemos refundar con nuevo aliento el proyecto socialista. Debemos abrir el partido a nuevas fuerzas progresistas. Debemos dar cabida a todas las voluntades que quieran participar con nosotros en el proyecto socialista de la nueva modernidad.

Patxi López – Lehendakari de la Comunidad Autónoma Vasca

HOY, Juan Vte. Santacreu / España, un país de ñandúes

Es posible que no tengas ni puñetera idea de quiénes son los ñandúes. Debo de reconocer que a mí me pasó lo mismo. En principio pensé que eran una tribu de algún lugar recóndito del planeta, aunque en cierto modo no iba desencaminado, luego explicaré por qué. Los ñandúes son… ¿cómo diría yo?, son como avestruces. Así de simple. Y que no se me cabreen los biólogos, porque para mí son como avestruces pero con muy mala leche.

Últimamente te habrás dado cuenta de que todos los programas en televisión hablan de animales. Pongas la cadena que pongas te encuentras con programas de supervivencia en la selva con animales, cómo sacar veneno a los animales, al Frank Cuesta jugando con animales o las grandes tertulias televisivas sobre políticos, que no dejan de ser animales depredadores, o por lo menos en España.

En un momento determinado y haciendo zapping en la televisión, me detuve en una cadena porque estaban hablando de estos susodichos animales, los ñandúes. Mi curiosidad me hizo detenerme, ya que aunque se desarrollaba en una zona tropical muy lejana, daba la sensación al describir al ñandú que estaban hablando de Zapatero. Sí, me quedé “flipando por un tubo”.

En esos momentos que se requiere gran agilidad de reacción y de criterio analítico, observé que el programa era Discovery Max de Veo7 Televisión. Rápidamente lo relacioné con Carlos Cuesta pensando que era una estrategia de marketing ya que se estaba emitiendo inmediatamente antes de su programa Una mirada a El Mundo. Todo me hacía pensar que era un mensaje subliminal para calificar elegantemente a Zapatero de “ñandú”.

Lo cierto es que el programa describía a la perfección todas las características del ñandú calificándolo de un animal muy fuerte y poderoso que a pesar de no tener brazos, pues es un ave, tiene escondida en la pezuña una gigantesca uña capaz de seccionar la yugular en segundos. La descripción que daba el periodista era: El ñandú es un animal imbécil y muy peligroso porque, estando dotado de tanta fuerza y poder, tiene un cerebro muy pequeño.

Juzguen ustedes si Veo7 se refería a Zapatero o no, o si esto era un mensaje subliminal de Pedro J. Ramírez o quizás una estrategia de Carlos Cuesta. No sé la intención, pero que quede claro que pensar, lo pensé. No me refiero a la estrategia, me refiero a que Zapatero es un ñandú. Y lo que es más grave de todo es que España está llena de Zapateros, perdón, quería decir de ñandúes.

En Masby siempre pensamos que España es un país de borregos, pero nunca llegamos a imaginar que estuvieran dirigidos por ñandúes.

Así lo pienso y así lo digo.

Juan Vicente Santacreu – Movimiento Masby

HOY, Rosa Díez / La paz no es suficiente

He leído las noticias referentes al homenaje que rindieron a Otegi frente a la cárcel de Logroño. Allí se concentraron lo más granado de la nueva marca blanca de ETA, Amaiur; el Diputado General de Guipuzcoa, de la otra marca, Bildu, que dejó pasar el Constitucional enmendando la plana al Supremo; destacados dirigentes de Batasuna-ETA (Constitucional, Supremo y Tribunal de Estrasburgo lo han sancionado). Les acompañó Joan Tardá, el diputado de ERC que leyó una carta enviada por el dramaturgo madrileño Alfonso Sastre. Una carta en la que éste glosa el “temple ético” de los presos y su “admirable heroísmo” por enfrentarse a la cárcel.

Me da asco y siento vergüenza. Me da asco tener que leer estas frases en boca de un representante de los ciudadanos españoles en la cámara en la que reside la soberanía nacional; me da asco que haya un escritor español que desprecie con tal impiedad el dolor de las víctimas del terror; me da asco que el dramaturgo en cuestión se atreva a amenazarnos impunemente cuando afirma en su carta que “sin una amnistía general, efectivamente, no habrá paz”.

Siento vergüenza por vivir en un país en el que estas cosas puedan ocurrir sin que nadie reaccione, sin que pase nada. Siento vergüenza de que estos hechos se produzcan el día después de que el Lehendakari vasco (que no de todos los vascos, evidentemente) vaya a Madrid a pedirle al Presidente del Gobierno de España que legalice a los herederos de Batasuna-ETA. Siento vergüenza al leer, el mismo día, que varios colectivos de “pacifistas” del País Vasco han decidido que ya no hay que dar la batalla en la calle; claro, la calle ahora hay que dejársela a los malos, para que homenajeen a los criminales e insulten y amedrenten a las víctimas. Sí, amedrentar también; porque ETA no ha desaparecido y quienes defienden su proyecto político, ese que consistía/obligaba a asesinar a quienes no lo compartían, están cada vez más ensoberbecidos, son cada vez más poderosos.

Dijeron ante la cárcel de Logroño que había que poner fin a “tanto sufrimiento”, refiriéndose a lo que sufren las personas encarceladas por asesinar a sus conciudadanos para imponer así su proyecto totalitario. Dijeron que el camino es largo y “estará lleno de dificultades”. ¿Les suena la frase? Dijeron que “basta ya de políticas de venganza hacia el colectivo de presos”, de “políticas de vencedores y vencidos”. Qué pena que haya tanta gente empeñada en desenterrar criminales muertos y bien muertos para volverles a juzgar y se empeñen a la vez en enterrar a las víctimas vivas para que no caiga la justicia sobre los criminales vivos también…

En Alemania se ha abierto un debate muy interesante y muy democrático para ilegalizar el partido heredero del partido nazi ilegalizado por el TC en 1952. Lo promueven los socialdemócratas, particularmente los Ministros del Interior de los Lander dirigidos por los socialistas, sin discrepancia alguna entre ellos. El debate ha llegado a la Conferencia de Ministros del Interior celebrada en Wiesbaden el pasado mes de diciembre y está en discusión en multitud de foros alemanes. El objetivo que persiguen es promover esa demanda ante el TC (que rechazó una anterior promovida en 2001 por el Gobierno- también socialista/verde- de Gerhard Schröeder); los democristianos están más remisos, tienen miedo a volver a fracasar en el intento, aunque están completamente de acuerdo en el objetivo: echar de las instituciones y del juego democrático a los enemigos de la democracia. O sea, defender a Alemania de sus enemigos.

Bueno, pues eso mismo es lo que UPyD va a hacer en España: trabajar con ahínco para impedir que los enemigos de la democracia acaben con ella desde dentro de las instituciones. Ninguna sociedad democrática que se respete puede quedarse impávida ante los ataques de sus enemigos; por eso defenderemos la ilegalización de todos estos partidos que no tienen otro objetivo que actuar como emisarios de la muerte. Y les digo que no descansaremos hasta que quede establecido con total nitidez que el fin del terrorismo en España pasa porque haya vencedores y vencidos. La historia la escriben los vencedores; la historia de la España en la que unos fanáticos totalitarios asesinaron a ochocientos cincuenta y ocho de sus conciudadanos, aterrorizando a miles de familias y socializando el miedo y el sufrimiento, la escribirán las víctimas. Y será la HISTORIA, no una versión. Eso sólo será posible cunado aceptemos que la paz no es suficiente; que las ochocientas cincuenta y ocho personas que ya no están entre nosotros fueron asesinadas por ETA porque eran un estorbo para la sociedad totalitaria que la banda quiere construir. Que murieron por defender una sociedad libre y democrática, no sólo en paz.

En España habremos ganado cuando nadie se atreva a escribir o a leer esas frases que se escucharon ante la explanada de la cárcel de Logroño. La primera victoria se produce cuando el miserable sabe que hay cosas que no se pueden decir; el silencio no le convierte a él en una persona de bien, pero será el síntoma de que la sociedad empieza a estar curada de su cobardía y de su falta de piedad. Habremos de dar esa batalla hasta el final; en las instituciones y en la calle. Allá donde se escuche una ofensa contra una víctima, habremos de estar. No nos mereceremos el título de ciudadano si no lo hacemos.

Rosa Díez – Líder de Unión Progreso y Democracia

HOY, Juan Carlos Garrido del Pozo / Nuevas ideas para viejas caras

Leo en La Razón las nuevas ocurrencias del PSOE que van a presentarse en el congreso de Sevilla como solución para acabar con la crisis: identificar con un chip a “los ricos” para que paguen más por los servicios públicos (Ud. no se descuide, que algunos pueden considerarle rico por el hecho de tener un trabajo fijo y una vivienda a medias con el banco) y reducir la jornada laboral a seis horas para que se reparta el empleo.

Constato así que, a pesar del batacazo en las urnas, no quieren entender que el elector está harto de estas ocurrencias peregrinas que tanto se parecen a los inventos del profesor Bacterio, de cambios de límites de velocidad y de planes E de mucho cartel y pocas nueces.

Por el contrario, los candidatos que se presentan al congreso son dos exministros del malogrado zapaterismo, contaminados de fracaso electoral y fracaso en el gobierno de la nación, que nunca llegaron a mostrarse críticos con la política de buenas intenciones y despropósitos del ex presidente, uno de ellos con el agravante de que además fue quien llevó al partido a la debacle hace apenas unos días.

No me creo que el PSOE no pueda ofrecer otras candidaturas que estas quemadas de antemano, y la única explicación que se me ocurre es que dan por segura la próxima derrota electoral y nadie quiere asomar la cabeza hasta que se haya sacrificado al próximo chivo expiatorio.

Juan Carlos Garrido del Pozo – Finalista Premio Planeta 2005

HOY, David Hernández / Botella, de alcaldesa a voluntaria

¡Ana Botella me ha dejado pasmado! Desde que es alcaldesa, la mujer del ex presidente Aznar parece haberse acercado al pueblo y cualquiera diría que podría pertenecer a la plataforma del 15-M. Ahora, defiende que en el actual momento de crisis todos los ciudadanos deben “hacer algo por la sociedad”. Eso incluye a los políticos. Por fin, ha llegado una alcaldesa que pretende poner en orden a sus compañeros.

Sus últimas declaraciones han sido polémicas, pero no entiendo el por qué. Habla de generosidad y solidaridad. Absolutamente, es, sin duda, una buena idea que me deja pasmado. Quiere “voluntarios medioambientales, culturales, que de alguna manera se organicen para cuidar los centros públicos”. ¡Qué gran idea! Los concejales, cuando dejen de hacer nada en el Ayuntamiento, saldrán a las bibliotecas, a los museos, a los centros culturales, a las ludotecas, a los polideportivos a ocupar esos puestos que se han quedado vacíos porque no hay dinero para pagar sus sueldos. Y es que, los coches oficiales suponen un coste demasiado elevado. Pero son imprescindibles. ¿Cómo la regidora de la capital de España va coger el metro para ir a peinarse a la peluquería? ¡Qué imagen!

La señora, siempre elegante, vestida en las mejores tiendas de Serrano y sin un pelo que salga de su sitio, se niega “a pensar que no se puede abrir una biblioteca porque no vayan a poder ir personas voluntarias a ponerla en marcha”. Por eso, propone que los ciudadanos se ofrezcan a trabajar de forma altruista, pese a que la normativa 6/1996 prohíba cubrir con voluntarios los puestos o tareas de los funcionarios retribuidos. Es una verdadera lástima, pero con el poco salario que tienen los ediles, con lo poco que ha costado trasladar el Ayuntamiento al pequeño palacete de Cibeles, con lo poco que cuesta mantener vehículos oficiales, con los pocos cargos públicos municipales que existen y con el poco dinero que el Consistorio gasta en dietas, no hay de dónde recortar. Por eso, existen bibliotecas cerradas, como la de Carabanchel, porque no hay cómo pagar un bibliotecario. ¿Qué ocurrirá cuando abran la biblioteca que ocupará el antiguo inmueble de la Casa de Fieras del parque del Retiro? A nadie se le escapa que es totalmente lógico seguir construyendo una biblioteca, cuando existen otras cerradas por imposibilidad de contratar personal. Igual que la señora alcaldesa se queda, sin duda, absolutamente, pasmada, yo me quedo igual.

David Hernández / Redactor Jefe

HOY, Gorka Maneiro / Palabras de Alfredo Tamayo (en recuerdo a Gregorio)

Amigos, amigas:

Un año más nos reunimos aquí, ante la tumba de Gregorio, esposo, hijo, padre, hermano, creyente convencido, político íntegro, concejal servidor de los ciudadanos. Nos reunimos en una coyuntura especial cuando la banda que acabó con su vida ha anunciado el final de su siembra siniestra del dolor y de la muerte, movida más por conveniencia que por imperativo de la conciencia.

Pienso que esta celebración de su memoria en este enero de 2012 acaece asimismo en una coyuntura muy delicada para la familia dolorida de padres, esposos, hijos, hermanos y deudos de las víctimas a quienes el fundamentalismo nacionalista privó del derecho a vivir.

Toda una auténtica ofensiva está en curso para trastocar la historia negra de ETA y sus secuaces presentándola como una guerrilla de liberación enfrentada a Estados opresores de la libertad de un pueblo y así convertir sus asesinatos en muertes legitimadas o en víctimas colaterales. Nos empujan en estos momentos a un tiempo inverosímil de mayor compasión con los verdugos en prisión que con sus víctimas, de atención y recuerdo de aquellos y de desmemoria de los que fueron asesinados.

Tenemos enfrente verdaderos expertos en borrar o difuminar la realidad de una historia criminal de casi cincuenta años de duración.

Expertos en violentar el significado auténtico de las palabras, como lo hiciera en otro tiempo el Ministerio de Propaganda del III Reich. Expertos en lavar el cerebro de niños y adolescentes en las escuelas y en las familias. Expertos en fomentar la amnesia de las víctimas del terror y en legitimar una dinámica de terror y de muerte. Expertos, en fin, en hacer conciliable lo que es inconciliable, en presentar como verdad y bien lo que es en sí mentira y maldad. El lenguaje melifluo de “paz”, “reconciliación”, “tiempo nuevo ilusionante”, que dimana de esta secta de embaucadores, cae como lluvia de otoño sobre los espíritus ingenuos y cómodos, como medicina anestesiante.

Esta ofensiva y guerra psicológica que intenta reescribir la historia se aprovecha del cansancio natural provocado en los ciudadanos por un estado de excepción que dura ya demasiado tiempo. Y tenemos enfrente a fanáticos inmunes al cansancio dispuestos a rentabilizar ese cansancio de los ciudadanos normales.

Luchar en contra de esa ofensiva de un lenguaje a todas luces falaz, luchar en contra del cansancio, es el imperativo de conciencia de esta hora difícil. En unos versos inspirados del poeta alemán Bertolt Brecht se dice:
“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay hombres que luchan muchos años y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los IMPRESCINDIBLES”.

Uno de estos imprescindibles era Gregorio. Descanse en la paz del Dios de los imprescindibles.

Gorka Maneiro – Portavoz de UPyD en el Parlamento Vasco

HOY, Noemí Martín / 35 años de Atocha

Esta semana se han cumplido 35 años del asesinato de los abogados de Atocha. En aquel 1977 el país vivía tiempos difíciles: los trabajadores de las empresas del transporte estaban en huelga, Oriol (presidente del Consejo de Estado) y el teniente general Villaescusa (presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar) habían sido secuestrados, el día anterior un joven estudiante de 19 años fue asesinado en una manifestación y por la mañana otra joven fallecía tras recibir el impacto mortal de un bote de humo de la Policía.

Las movilizaciones, las protestas, la lucha por las libertades que recorría las calles del país contaban con el apoyo y el asesoramiento de los despachos laboralistas impulsados desde CC OO y el PCE. Estaban formados por jóvenes abogados que prestaron un apoyo esencial en aquellos tiempos para lograr que la larga noche de la dictadura llegase a su fin.

Uno de estos despachos estaba en la madrileña calle Atocha. Aquel 24 de enero la derecha acabó con sus vidas a golpe de pistola. Cinco fallecieron y cuatro quedaron gravemente heridos. Fue una matanza dentro de una calculada estrategia de tensión.

Dos días después, más de 150.000 personas se manifestaron para denunciar esta masacre, rendir homenaje a los fallecidos y mostrar su apoyo a los supervivientes. Nunca se escuchó tanto silencio en las calles de Madrid. Había rabia, indignación, incluso odio, pero ni un solo grito, ni un solo incidente. Fue una impresionante demostración de luto y contención. Una de esas escenas que quedan para la historia.

Han pasado los años y muchos ya no se acuerdan de sucesos como éste. Otros ni tan siquiera han oído hablar de ellos. Son los «daños colaterales» de una transición que nos quieren mostrar como modélica, pero que fue construida desde la impunidad y la amnesia selectiva. Hoy disfrutamos de una democracia gracias a la lucha y al compromiso de miles de personas. Una historia de sufrimiento y represión que hoy molesta a una buena parte del establishment. No es casual que Cospedal, presidenta de Castilla-La Mancha y secretaria general del PP, haya eliminado los premios a los Derechos Humanos «Abogados de Atocha» que concedía el Gobierno autonómico.

Hoy no sólo tenemos que reivindicar la memoria si queremos construir un país justo. Por desgracia, también tenemos que volver a defender los mismos derechos por los que luchaban en aquel momento: quieren acabar con la negociación colectiva, facilitar el despido y eliminar derechos básicos. Avanzamos a un modelo laboral basado en la precariedad absoluta. De nuevo la ley de la selva, donde sólo sobrevive el más fuerte. La crisis se ha convertido en la coartada perfecta para desmantelar en meses las conquistas sociales de las últimas décadas.

Han transcurrido ya algunos años desde la quiebra de Lehman Brothers y hemos visto cómo se retrasa la edad de jubilación, recortan el sueldo a los trabajadores públicos, reforman el mercado laboral para facilitar el despido o reducen los presupuestos destinados a la sanidad y la educación públicas. Lo que no hemos visto es la reforma del sistema financiero, la subida de impuestos para los ricos o la lucha contra el fraude fiscal. Y todo esto ocurre en un país en el que hay cinco millones de personas sin trabajo mientras los altos ejecutivos de la banca siguen cobrando sueldos millonarios y jubilaciones de escándalo o las agencias de calificación obtienen beneficios arruinando a países enteros. Es la orgía de los poderosos mientras la mayoría se empobrece más cada día.

Han pasado 35 años, pero el trabajo, el compromiso y las ideas de los abogados de aquel despacho laboralista de Atocha siguen plenamente vigentes y son absolutamente necesarios.

Noemí Martín – Diputada de IU en la Junta del Principado

HOY, Francisco Sosa Wagner / Endemoniados

Hace poco ha muerto en Roma un fraile. No sería noticia porque Roma es la Ciudad Eterna pero no así sus moradores que están hechos del barro frágil con el que todos estamos moldeados. Si el fraile viaticado tenía su importancia era porque se trataba nada menos que del jefe mundial de los exorcistas por lo que no extraña que su funeral fuera concelebrado por varias docenas de curas.

Ya estoy oyendo a algún lector impaciente que pregunta: pero ¿existen los exorcistas? Naturalmente: no solo existen sino que lo más lamentable es que no haya más y, sobre todo, mejor entrenados. Si en algo no deberíamos ser cicateros en el gasto público sería en la creación de plazas municipales o autonómicas de unos eficaces exorcistas que ingresaran por medio de pruebas públicas, devengaran un buen salario, percibieran trienios, se jubilaran con el respeto de íncubos y súcubos y fallecieran honradamente.

Del fraile desaparecido se dice que era capaz de sacar seis o siete demonios de una vez del cuerpo de una pobre cuitada accionando el hisopo con cierto ritmo y pronunciando cuatro jaculatorias de forma especialmente fervorosa. Y es que el exorcista es el zurriago de los demonios, la persona a quienes más temen Satanás, Belcebú, Lucifer o como quiera que le llamemos. Si esto es así, por algo será. Alejarlos de nuestro entorno siempre se celebrará como una tarea benéfica.

Ahora bien ¿cómo notamos que un vecino o un pariente está poseído por el demonio? Hay quien cree que estos enfermos se manifiestan mostrando su adhesión a Ahmadineyad o a Fidel Castro o creyendo lo que predican los pedagogos pero se ha demostrado que estos males exigen tratamientos prolongados en hospitales civiles. Según la tradición conocida, el poseído es un paisano que muestra una especial repulsión hacia las cosas sagradas (por ejemplo, una imagen o la cruz) o hacia personas de la misma condición (pongamos el Mesías, la Virgen, los santos o incluso el obispo de la diócesis). Cuando nos encontramos con alguien que, sin venir a cuento, desbarra contra san Agustín o contra el cardenal encargado de la doctrina de la Fe, es que esa persona está poseída por el demonio o va a estarlo. Lo mejor es no demorarse en llamar al móvil del exorcista o invocarle a través del correo electrónico.

Pero hay otros síntomas. Así por ejemplo en la bibliografía sobre exorcismo se cita también como caso para el tratamiento el hecho de “hablar con muchas palabras de lenguas desconocidas y entenderlas”. Y esto ¡al fin! aclara muchas de las tribulaciones que algunos padecemos. Es decir que quien dice job por empleo, default por quiebra, provisionar por reservar, briefing por informe, presentación por conferencia, freelancer por autónomo, paper por ponencia, abstract por resumen, monitorizar por dirigir, gobernanza por gobierno etc es un endemoniado porque tales anomalías no pueden ser consideradas como un don de dios -el don de las lenguas- sino como expresión de la lamentable condición de gurripato. ¿Cómo se le queda a uno el cuerpo cuando lee que “Rock The Post ayuda a encontrar recursos a las start-ups”? Pues como titular aparecía en un periódico de campanillas hace poco. Una de dos: o decretamos prisión de máxima seguridad para todos estos soplagaitas o los llevamos al exorcista para que les extraiga el demonio que llevan dentro.

El demonio de la majadería, de la cursilería y del papanatismo.

Francisco Sosa Wagner – Unión Progreso y Democracia

HOY, Juan Carlos Garrido del Pozo / El fin de la barra libre

Reclama Montoro responsabilidades penales para los políticos que se saltan los presupuestos a la torera, y no tardan en brotar las reacciones escocidas, como endemoniados al contacto con el agua bendita, en particular de los políticos de izquierdas. Llama especialmente la atención la del ex coordinador de Izquierda Unida, Llamazares, que saca la vena cinéfila y califica a la medida como “Todos a la cárcel”, prueba evidente de que para algunos políticos los presupuestos son un engorro necesario, algo que se debe confeccionar para cumplir con la legalidad, pero no algo que a lo que haya que atenerse, ni muchísimo menos, y por eso profetiza condenas masivas.

Montoro, al igual que Gallardón, es un político reo de su imagen: el segundo por su aire de alumno aventajado modelo “Repelente niño Vicente”, y el primero por su cara de chiste y su voz gangosa, que dificultan tomarle en serio incluso hablando de dineros. Sin embargo, debo aplaudir esta iniciativa, y apenas lamento que no piensen ampliarla y aplicarla con carácter retroactivo, y no sólo penalice el no ajustarse a los presupuestos, sino el gobernar en contra de las buenas prácticas y el más elemental sentido común por meras proyecciones de intención del electorado.

Estamos hartos de que emplear el estado en beneficio del partido o de uno mismo salga gratis o, como mucho, redunde en un castigo en las urnas. De que el tirar dinero público en planes disparatados e ideas peregrinas, en pago de favores innombrables y apoyos en el congreso, en ministerios sin funciones y alianzas de civilizaciones no tenga un coste en los juzgados.

No obstante, me temo que la idea es demasiado buena como para que logre salir adelante.

Juan Carlos Garrido del Pozo – Finalista Premio Planeta 2005

HOY, David Hernández / Cultura de la incultura

La que se ha liado con el cierre de Megaupload. Ante el aluvión de comentarios de indignación en las redes sociales, siento un ardor en el estómago que me hace estremecer. Nadie quiere que lo atraquen en la calle, que le entren a robar en casa ni tampoco que llegue otra persona y se lleve su trabajo. Sin embargo, todos ponen el grito en el cielo porque el FBI trata de impedir que consuman productos robados. Millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por la piratería: guionistas de cine, directores, cámaras, productores, realizadores, técnicos de sonido, personal de vestuario,  empleados de las salas de cine (operarios de limpieza, técnicos de cámara, vendedores de chucherías, acomodadores, taquilleros), distribuidores, trabajadores de videoclubs, imprentas, escritores, editores, músicos, compositores, representantes, programadores informáticos… Pero nos da igual. Preferimos ahorrarnos 9 euros en ver una película, 2 euros en comprar un periódico que nos regala un DVD, 10 euros en un disco, 20 euros en un libro o 100 euros en un paquete de ofimática que dejar a otras personas en el paro. Vivimos en un país de jetas, de egoístas, de incultura.  Un país donde se valora el vivir del cuento y se admira a personajillos como Belén Esteban y concursantes de programas de tan pésima calidad como ‘Gran Hermano’. Un país donde la cultura queda relegada a un plano inferior a todo lo demás. Un país en el que los creadores son tratados como titiriteros, personas con dinero que no saben en qué ocupar su tiempo y se dedican a escribir tonterías. Un país en el que se hacen inmensas colas para conseguir cualquier estupidez que nos regalen por el simple hecho de que es gratis. Ésa es España. País de pandereta que, por mucho que tratemos de engañarnos, nunca cambia.

David Hernández – Redactor Jefe

HOY, Rosa Díez / Porque nos importa España

El primer debate tras la investidura de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno ha sido decepcionante. Sólo se escucharon –con puntualísimas excepciones- palabras huecas repetidas, tópicos defensivos u ofensivos y acusaciones sobre la responsabilidad que cada cual tiene que asumir por haber llegado a esta situación. La reflexión sobre la dramática situación política por la que atraviesa nuestro país brilló por su ausencia. Picoteamos sobre las medidas puntuales sin hacer un diagnóstico completo antes de seguir tomando decisiones coyunturales que, aunque fueran acertadas, lo único que conseguirán es retrasar el hundimiento de la nave que en este caso se llama España.

Creo que ha llegado la hora de la verdad y que hemos de dejar de soñar con que saldremos de esta crisis haciendo lo mismo que hacen los países de nuestro entorno. Nuestro hecho diferencial no es sólo que España tenga un modelo económico ineficiente; o un modelo de relaciones laborales largamente fracasado; o un sistema financiero tan vinculado al poder político que ha pervertido su objeto social hasta convertirse en mero receptor de créditos públicos. Nuestro hecho diferencial es que España tiene una estructura política y territorial que la ha convertido en un Estado inviable en lo político e insostenible en lo económico. Mientras no nos enfrentemos a ese problema seguiremos hundiéndonos sin remedio.

Me atrevería a decir que a estas alturas apenas nadie duda de la necesidad de reformar el modelo territorial del Estado. El diseño que se hizo al elaborar la Constitución del 78 ha fracasado. Es probable que cuando se redactó el titulo octavo de la Constitución se llegara todo lo lejos que aquel momento se podía y que definir con mayor claridad los techos competenciales definitivos de cada una de las administraciones públicas y cerrar el modelo fuera considerado imposible o innecesario. No es seguro que este modelo, así de abierto e indefinido, estuviera condenado a fracasar, porque la elasticidad e indefinición puede funcionar siempre que impere la corresponsabilidad política y prime el sentido de Estado. Pero en España, salvo en los primeros momentos de nuestra democracia, no ha existido ni lo uno ni lo otro. Las pulsiones territoriales –de los nacionalistas primero y de las baronías de los partidos nacionales después- junto con la falta de valor de los sucesivos gobiernos de España para salvaguardar el interés general aplicando aquellos artículos de la Constitución que le confieren esa competencia por encima incluso de las atribuidas a las Comunidades Autónomas como inclusivas han provocado el fracaso del modelo territorial diseñado en la Constitución del 78.

La pregunta es: si sabemos que el problema está en la estructura del barco ¿por qué nos autoengañamos y seguimos navegando, pensando que evitaremos el hundimiento tirando parte de la carga por la borda?. No hay ya carga que tirar para salvar la nave, salvo que tiremos a la tripulación y al pasaje. Y si los tiramos el barco también se hundirá, aunque nadie sobreviva para verlo. Las medidas para aligerar la carga sólo tienen sentido si a la vez nos ponemos a reformar los problemas de la estructura de la nave. Además hay que mirar bien qué es lo que se tira por la borda, no vaya a ser que lo primero de lo que prescindamos sea aquello que más necesitamos para sobrevivir. O sea, no hay que tirar los víveres o desembarcar a los mecánicos mientras se mantienen a bordo los diecisiete pianos de cola -no se debe seguir adelgazando el ya residual Estado y sangrando la exigua capacidad de ahorro de los ciudadanos- ; no se puede convertir el puente de mando en una asamblea deliberante en la que hay dos oficiales que ni siquiera son llamados al esfuerzo colectivo sólo por el hecho de que consiguieran el primer día camarotes de primera –no se puede excluir de las medidas fiscales a las CCAA que tienen más renta per capita, consagrando el principio de desigualdad e incrementando la ruptura de la unidad de mercado y de la cohesión-. Los trabajos de aligeramiento de la carga sólo serán útiles si sirven para ganar tiempo mientras se acomete la reforma de la estructura del barco para que éste desplace más agua de lo que pesa y sea capaz de navegar con seguridad y buen ritmo hasta el puerto de destino.

Se nos acaba el tiempo. El modelo autonómico español, tal y como ha venido desarrollándose, no da más de sí. Las leyes no son inmutables -tampoco la Constitución lo es- y hay que revisarlas a la luz de sus consecuencias. No vamos a ser prisioneros de nuestra breve historia democrática ni vamos a dar por consagrado ningún derecho por muy histórico que se defina en nuestra propia Carta Magna. El Constituyente hizo lo que en su día creyó que era lo mejor para ahormar las singularidades territoriales y las diversidades ideológicas de una España que venía de una guerra entre hermanos y de una larga dictadura. Todos supimos desde el primer momento que era una anomalía reconocer derechos territoriales en una Constitución democrática en la que los únicos que son titulares de derechos son los ciudadanos; se hizo porque se pensó que era la manera de “constitucionalizar” al nacionalismo y porque se creyó que eso no iba a producir graves consecuencias en la ruptura de la cohesión y de la igualdad entre españoles. El sistema tenía un riesgo que podía haberse sorteado si hubiera existido corresponsabilidad y sentido de Estado; pero la insaciabilidad de los nacionalismos y los complejos de los partidos nacionales que alternativamente han gobernado España nos han llevado a una situación que es insostenible.

Ya no quedan más parches que poner. Hay que revisar el Título Octavo de la Constitución y reformar el modelo de Estado. Hay varios modelos que podemos elegir; nuestra propuesta es un modelo federal cooperativo, con una amplia descentralización política y un gobierno central que tenga en su mano los instrumentos para garantizar la igualdad de los ciudadanos en su acceso a los servicios esenciales y la cohesión del país. Pero elijamos el que elijamos, no hay que olvidar que el modelo territorial no es más que un instrumento al servicio de un objetivo: un modelo de país justo, viable y sostenible.

Es preciso definir exactamente cuáles son competencias exclusivas e indelegables del Estado, y cuáles son las exclusivas de cada una de las administraciones. El modelo territorial no puede mantenerse por más tiempo sin un horizonte definido; este no modelo español, permanentemente abierto –competencias exclusivas, delegables y compartidas entre administraciones,- se ha ido concretando en función de las distintas pulsiones territoriales o de las necesidades políticas o parlamentarias de cada momento. Y eso nos ha llevado a este disparate: la convivencia de un Estado cuasi federal, cuasi confederal, cuasi centralista, con un Gobierno central que ejerce un poder residual en muchas cuestiones fundamentales –como la educación, la sanidad o la unidad de mercado- y resulta incapaz de garantizar la equidad entre ciudadanos y la cohesión y la competitividad del país.

Esto no da más de sí. No podemos mirar para otra parte por dificultoso que resulte coger a este toro por los cuernos y afrontar con todo realismo la cruda realidad. No saldremos de la crisis económica y social si no nos enfrentamos con la crisis política, que está en las instituciones. No tenemos derecho a no hacer nada escudándonos en lo dificultoso del trámite, en los riesgos que corremos al emprender este camino de reformas imprescindibles. Se levantarán en contra las voces de todos aquellos que se benefician del establishment, de que no cambie nada; pero no hemos de interrogarnos sobre lo que podemos perder; hemos de preguntarnos sobre lo que perderemos si no hacemos nada. Seamos generosos y valientes; tengamos esa ambición de país que caracteriza al buen político: pasión por la causa, sentido de responsabilidad y mesura. Y pensemos también en nuestros hijos: no podemos dejarles como herencia este desbarajuste de país.

Si no nos arriesgamos a ganar ya habremos perdido. Hagámoslo también en memoria de nuestros mayores. Hagámoslo, porque nos importa España.

Rosa Díez - Diputada Nacional y Portavoz de Unión Progreso y Democracia

HOY, Enric Casanova / Un juez en el banquillo

El juez Baltasar Garzón no tuvo otra ocurrencia que más de treinta años después de que se produjese el “hecho biológico” del Caudillo de España por la Gracia de Dios, encausar al franquismo y a los franquistas por los crímenes cometidos, tanto en la Guerra Civil como en la dictadura posterior. No contento con esto, que ya de por sí es grave, al señor Garzón no se le ocurrió otra cosa que ponerse a grabar las conversaciones de los gürtelianos con sus abogados, convencido de que si los unos eran presuntos mangantes no lo eran menos, tanto presuntos como mangantes, sus abogados, como así parece desprenderse de esas grabaciones, por otra parte autorizadas por la fiscalía y el resto de jueces. Garzón, de esta manera, se convirtió en “el azote de la derecha”, máxime cuando no hacía mucho que había puesto en aprietos a otro salvador de patrias metido a dictador, militar por supuesto, en Chile, un tal Pinochet, no sé si se acuerdan ustedes pero es conocido por el milagro experimentado en el aeropuerto de la capital chilena por el que el anciano dictador se levantó de su silla de ruedas y anduvo feliz por las pistas, como si estuviese en el aeropuerto de Castellón. Y claro, hasta ahí se podía llegar, por lo que el franquismo superviviente a Franco envió a la claque a hacerles el trabajo sucio, como siempre, y la descerebrada muchachada falangista acudió en tromba al Tribunal Supremo para denunciar al rojo de Garzón, con la esperanza mal disimulada de que se repusiera la pena de muerte por delito de rebelión militar. Para colmo de despropósito, el TS les hizo caso y han sentado a Garzón en el banquillo de los acusados, por rojo.

Miren ustedes, es vergonzoso. No es de recibo que los presuntos delincuentes, presuntos corruptos y la extrema derecha fascista, franquista y otras cosas, sienten en el banquillo al juez que los investiga para juzgarlos por sus delitos y por sus crímenes. Mal vamos cuando en vez de juzgar a los delincuentes se encausa al juez que los investiga porque eso genera inseguridad jurídica y pone en cuestión el estado de derecho, dando pávulo a determinadas corrientes de opinión que proponen, como el diputado de IU, don Gaspar Llamazares, ciscarse en el estado de derecho y salir por Peteneras, como mi amigo Ernesto, actualmente echado al monte creo. La peligrosa pendiente por la que nos deslizamos si ponemos en cuestión al poder judicial cuando sus decisiones no nos gustan, o como es este caso nos repugnan, conduce inexorablemente al totalitarismo y éste a la esclavitud, como ya se ha demostrado sobradamente a lo largo de nuestra dilatada Historia. Por eso creo que es conveniente para todos y sobre todo para la democracia, tal como la conocemos en Occidente, mantenernos dentro de los límites que marca el respeto al estado de derecho y a la división de poderes inspirada en Montesquieu – y digo “inspirada” a sabiendas de lo que digo – porque, salvo que ustedes tengan un modelo alternativo, éste es el mejor posible y nada justifica, mucho menos una situación puntual y determinada, arrumbarlo sin tener repuesto, habida cuenta, como ya he dicho, de que esto abre las puertas a planteamientos peligrosos.

Espero, porque lo creo así, que el Tribunal Supremo declare inocente a Garzón de todos los delitos por los que ha sido acusado entre gürtelianos y fascistas de diverso pelaje; y en consecuencia, espero que el juez Garzón repercuta sobre sus acusadores los perjuicios que ha sufrido en su persona, en su dignidad y en su carrera profesional. Tengo la esperanza de que los delincuentes terminen pagando por sus delitos, porque creo en el estado de derecho y en la democracia. Veremos qué pasa al final, pero si el Tribunal Supremo, en contra de lo que yo creo y matando mis esperanzas, declarase culpable al juez Garzón, pues tendrá que pagar por su culpa en la manera y de la forma que determine la ley y el Tribunal. Y punto pelota.

Enric Casanova – Blog La promesa de los lagos de Pokara

HOY, Gorka Maneiro / Cerrar las “embajadas” vascas

Hemos presentado en rueda de prensa una iniciativa parlamentaria para instar al Gobierno Vasco a proceder al cierre progresivo de las delegaciones que Euskadi mantiene fuera de su territorio, ya que la representación política exterior de nuestra Comunidad Autónoma ya está cubierta por las embajadas de España y porque de la expansión e internacionalización de las empresas vascas ya se encarga la red de oficinas y consultores de la SPRI. Y porque no es razonable ni asumible en ningún caso que se impulsen recortes sociales como la congelación del sueldo de los funcionarios o las ayudas sociales y, mientras tanto, por miedo o por despiste, mantengamos un gasto anual de más de tres millones de euros para algo absolutamente innecesario. Y porque es incluso bueno para la salud que no nos pleguemos tan facilmente al ideario nacionalista, favorable a considerar Euskadi como un Estado independiente, necesitado por tanto de embajadas y sedes diplomáticas incluso en Madrid. Porque la situación económica actual resulta incompatible con florituras costosas y absolutamente superfluas. El estado actual de las cosas nos exige a los representantes de los ciudadanos rigor, coherencia y control de los dineros públicos. Nos exige reducir gasto innecesario y suprimir todo lo superfluo, ser eficientes, eficaces y austeros. No es viable mantener agencias de meteorología en cada Comunidad Autónoma ni organismos estadísticos que duplican datos e informes. No es viable tener un aeropuerto en cada capital de provincia, ni un Palacio de Congresos ni fantasmagóricas obras mastodónticas que sólo sirvieron para el encumbramiento (y encubrimiento posterior) del político local de turno. Y tampoco es viable la actual red de delegaciones vascas en el extranjero. La SPRI ya dispone de oficinas permanentes en 13 país y una amplia red de consultores locales especializados en otros 46 países. Esta Sociedad para la Transformación Competitiva ya realiza la labor de expansión e internacionalización de las empresas vascas. Las embajadas las heredamos de Ibarretxe y sus obsesiones independentistas y, puesto que este Gobierno socialista apoyado por el PP de Basagoiti sigue de brazos cruzados, es nuestra obligación insistir también en esta materia. Además, recientemente, el actual ministro de Asuntos Exteriores del Gabinete del silencioso Mariano Rajoy, José Manuel García-Margallo, ofreció a las comunidades autónomas las instalaciones de las sedes diplomáticas del Estado para reducir costes de intendencia. Perfecto. Es buen momento para volver a instar al Gobierno Vasco a proceder, durante 2012, al cierre definitivo de las delegaciones de Euskadi en Madrid y en el extranjero, ya que la representación exterior del País Vasco ya está cubierta por las embajadas de España y porque de la expansión e internacionalización de las empresas vascas se ocupa la red de oficinas y consultores de la SPRI. Ya les adelanto que el Parlamento Vasco rechazará tal petición… con el voto del Partido Socialista.presentado en rueda de prensa una iniciativa parlamentaria para instar al Gobierno Vasco a proceder al cierre progresivo de las delegaciones que Euskadi mantiene fuera de su territorio, ya que la representación política exterior de nuestra Comunidad Autónoma ya está cubiera por las embajadas de España y porque de la expansión e internacionalización de las empresas vascas ya se encarga la red de oficinas y consultores de la SPRI. Y porque no es razonable ni asumible en ningún caso que se impulsen recortes sociales como la congelación del sueldo de los funcionarios o las ayudas sociales y, mientras tanto, por miedo o por despiste, mantengamos un gasto anual de más de tres millones de euros para algo absolutamente innecesario. Y porque es incluso bueno para la salud que no nos pleguemos tan facilmente al ideario nacionalista, favorable a considerar Euskadi como un Estado independiente, necesitado por tanto de embajadas y sedes diplomáticas incluso en Madrid. Porque la situación económica actual resulta incompatible con florituras costosas y absolutamente superfluas. El estado actual de las cosas nos exige a los representantes de los ciudadanos rigor, coherencia y control de los dineros públicos. Nos exige reducir gasto innecesario y suprimir todo lo superfluo, ser eficientes, eficaces y austeros. No es viable mantener agencias de meteorología en cada Comunidad Autónoma ni organismos estadísticos que duplican datos e informes. No es viable tener un aeropuerto en cada capital de provincia, ni un Palacio de Congresos ni fantasmagóricas obras mastodónticas que sólo sirvieron para el encumbramiento (y encubrimiento posterior) del político local de turno. Y tampoco es viable la actual red de delegaciones vascas en el extranjero. La SPRI ya dispone de oficinas permanentes en 13 país y una amplia red de consultores locales especializados en otros 46 países. Esta Sociedad para la Transformación Competitiva ya realiza la labor de expansión e internacionalización de las empresas vascas. Las embajadas las heredamos de Ibarretxe y sus obsesiones independentistas y, puesto que este Gobierno socialista apoyado por el PP de Basagoiti sigue de brazos cruzados, es nuestra obligación insistir también en esta materia. Además, recientemente, el actual ministro de Asuntos Exteriores del Gabinete del silencioso Mariano Rajoy, José Manuel García-Margallo, ofreció a las comunidades autónomas las instalaciones de las sedes diplomáticas del Estado para reducir costes de intendencia. Perfecto. Es buen momento para volver a instar al Gobierno Vasco a proceder, durante 2012, al cierre definitivo de las delegaciones de Euskadi en Madrid y en el extranjero, ya que la representación exterior del País Vasco ya está cubierta por las embajadas de España y porque de la expansión e internacionalización de las empresas vascas se ocupa la red de oficinas y consultores de la SPRI. Ya les adelanto que el Parlamento Vasco rechazará tal petición… con el voto del Partido Socialista.

Gorka Maneiro – Portavoz de UPyD en el Parlamento Vasco

HOY, Patxi López / El modelo Euskadi

Vivimos tiempos confusos. Todos los días sabemos de cierres de plantas de hospital, de escuelas a las que les faltan profesores, de cómo lo público va disminuyendo en peso y en calidad. En Euskadi no. En Euskadi hay un Gobierno que está haciendo las cosas de otra manera, porque tiene muy claros los principios y los valores sobre los que trabaja.

Y lo hemos hecho, por ejemplo, con una enorme apuesta por la investigación y la innovación (dedicamos, por primera vez en nuestra historia, más del 2% de nuestro PIB al I+D+i). Es curioso, todos decimos que ésta es una de las grandes palancas para salir de la crisis, pero el Gobierno del PP, además de subir los impuestos cuando dijo que no lo iba a hacer, lo primero que ha hecho ha sido dar el recorte más brutal a la partida de innovación e investigación. Nosotros, al revés.

Tenemos un paro similar a Francia y la mitad del español. Y no vale con decir que Euskadi siempre ha estado mejor que España, porque es falso. Es la primera vez que, en medio de una crisis, Euskadi tiene un índice de paro inferior al de España. En la década de los noventa, nuestra tasa de paro estuvo durante muchos años en el 20%.

El Índice de Producción Industrial, las exportaciones o el turismo nos están dando unos datos magníficos.

Nunca se habían destinado tantos recursos a políticas sociales (RGI, Prestación Complementaria de Vivienda, a AES). De 2008 a 2010, aumentamos un 67% los recursos destinados a la solidaridad. ¿Dónde están los recortes de los que hablan algunos?

Hemos hecho lo que más necesitaba Euskadi y la sociedad vasca: defender nuestro modelo de bienestar.

Últimamente se habla mucho de los mini-jobs alemanes. ¿Sabéis cuántas personas están trabajando con sueldos de 400 euros en ese país? 7 millones. Más del 8% de toda su población. En Euskadi, la RGI ya es superior a esa cifra. Si quisiéramos imitar nosotros a Alemania tendríamos que tener en Euskadi 180.000 personas con sueldos de 400 euros.

Ése no es nuestro modelo social. No queremos construir el bienestar de unos, sobre la penuria total de otros.

Junto a ello estamos impulsando ambiciosas reformas en Sanidad (con la apuesta por la atención a los crónicos), en Educación (trilingüismo, Eskola 2.0), en la Administración (Irekia, Open Data…), en Lanbide (mejorando la atención a los desempleados, a través itinerarios formativos personalizados)…

Hemos alcanzado nuestro más preciado objetivo: terminar con la amenaza terrorista y recuperar la libertad para todos.

Pocos Gobiernos pueden presentar un balance similar al nuestro. Nunca en tan poco tiempo Euskadi ha experimentado un cambio tan enorme.

Y lo hemos nosotros, los nuevos, los que no teníamos experiencia, los que no íbamos a durar ni seis meses en el Gobierno.

Comenzamos 2012, pues, con el orgullo de haber cumplido objetivos importantes y con nuestras prioridades claras:

- Consolidar la libertad, la paz, la convivencia y la memoria en Euskadi.

- Ayudar al crecimiento de la economía vasca y, sobre todo, a la generación de empleo.

- Y poner las bases de un país moderno, abierto y sostenible.

El año 2011 ha sido el año del final del terrorismo. El año 2012 tiene que ser el año del esfuerzo por el empleo en Euskadi.

Vamos a poner en marcha medidas especiales de creación de empleo y de regeneración de la economía vasca con los siguientes objetivos:

- Mejorar y aumentar las ayudas directas a los proyectos empresariales que generen nuevo empleo en Euskadi.

- Mejorar la ayudas a la I+D+i, en especial para las PYMES.

- Y crear programas especiales para los jóvenes emprendedores vacos.

Hemos hecho muchas cosas, pero nos quedan muchas más por hacer. A pesar de la dureza de la situación, a pesar de las críticas permanentes de la oposición nacionalista, las vamos a hacer.

Somos el Gobierno de todos los que creían que otra Euskadi era posible.

Nos votaron porque querían una Euskadi diferente. Porque decían que en Euskadi cabíamos todos y lo estamos demostrando. No vamos a dimitir de nuestra responsabilidad. Vamos a seguir trabajando por Euskadi y nuestra gente, hasta agotar la legislatura.

Estoy seguro de que el futuro hablará de este Gobierno Vasco, de los cargos socialistas que supieron resistir a la adversidad de la situación económica; de los que protagonizaron un cambio profundo en Euskadi; de los que supieron romper los viejos mitos del nacionalismo; de los que, por fin, abrieron el tiempo de la paz y la libertad en nuestro país.

Patxi López – Presidente de la Comunidad Autónoma Vasca

HOY, David Hernández / Adiós, don Manuel

De pocas personas se puede decir que han dedicado su vida al Estado. Manuel Fraga Iribarne era uno de ellos. Hoy, España llora la pérdida de uno de los artífices de la democracia.

Su vida política siempre estará marcada por el sello del franquismo. Nació en un pequeño pueblo gallego, región que dirigió durante 16 años, en la última etapa de su vida. Desde la década de los 50, fue ocupando diversos cargos gubernamentales. Así se convirtió en el ministro de Información y Turismo, que acabó de facto con la censura previa, abriendo España al exterior. A él se debe que los periodistas españoles hubieran podido cubrir con libertad hechos tan relevantes como la Revolución de los Claveles en Portugal.

Durante su carrera en el Régimen, muchos lo tacharon de extremadamente liberal. Su rebeldía le llevó a plantar cara al ala más radical de la dictadura en más de una ocasión. Entre sus atrevimientos, destacan actos como el de invitar a orquestas soviéticas a nuestro país. Estas orquestas cobraban en dólares, moneda que no podía atravesar el Telón de Acero, y así sus sueldos iban destinados a financiar el Partido Comunista de España, dirigido por Santiago Carrillo desde el exilio en Francia.

Más tarde, tras la muerte del generalísimo, fue uno de los mayores impulsores de la Transición que encabezaría Adolfo Suárez. Junto con otras destacadas figuras políticas fue uno de los padres de la Constitución. También destacó por ser el fundador de Alianza Popular, germen del actual Partido Popular.

Con él se va parte de la historia de la nación y, también, de una de sus autonomías, Galicia. Uno de los políticos más singulares y con mayor carácter que ha parido España. Sin él, la vida política se vuelve más simple, más gris. Buen viaje, don Manuel.

David Hernández – Redactor Jefe

HOY, Jaime Berenguer / Botella y las falacias del PP

He escuchado la entrevista que Carlos Herrera ha realizado en Onda Cero a la nueva (y no electa) Alcaldesa de Madrid Sra. Ana Botella. En la entrevista se trata de dar una imagen de una Botella como austera en el gasto (eliminando un área de gobierno y cargos a “dedo”) y recatada en los impuestos, al afirmar que no los subirá.

Evidentemente, estamos ante una maniobra a gran escala para “inventar” (construir, crear) una imagen política que va a suponer que la Alcaldesa y el PP se embarquen en un estado continuo de propaganda política a lo largo de los tres próximos años. Esperemos salir vivos de esta.

Ninguna de ambas cosas son ciertas, ni la austeridad en el gasto, ni el “recatamiento” en el aumento de los impuestos. En cuanto a la austeridad y el recorte del gasto ya señalé en mi última entrada del blog que en el PP no solo no son austeros en el gasto sino que mantienen una tupida red de clientelismo político a través del organigrama y estructuración del Ayuntamiento de Madrid que causa espanto. Como escribía en ese post el PP y la Sra. Alcaldesa rechazaron en el último Pleno Municipal una propuesta de UPyD no solo para rebajar el número de altos cargos designados por el PP sino también una profunda reforma de las empresas municipales, pozo sin fondo de nombramientos no controlados por el Pleno en forma de consejeros delegados, gerentes, directores, etc., que hacen de las mismas una verdadera agencia de empleo de alta dirección. Lejos de aprobar total o parcialmente alguna de las propuestas de UPyD, el PP votó en contra –recordemos que la Alcaldesa era parte de ese equipo de gobierno- para, a continuación y a bombo y platillo, presentar un sucedáneo plagiado y que pareciera que estamos ante una Alcaldesa austera (nada más lejos de la realidad).

Pero es que tampoco es cierto que estemos ante una Alcaldesa “recatada” en el ámbito recaudatorio. Desde el verano, el PP en el Ayuntamiento de Madrid ha subido un 74% el IBI en los próximos 10 años lo que va a suponer un aumento medio del 7,4% anual en los recibos sobre bienes inmuebles (viviendas, garajes, trasteros, locales comerciales, etc), al que habría que añadirle el 4% extra que ha aprobado el Gobierno del PP en las recientes medidas de aumento de la presión fiscal. Por si esto fuera poco, hace dos semanas el Ayuntamiento de Madrid dejó sin actualizar las bonificaciones del IBI a las familias numerosas, lo que al aumentar el valor catastral de sus pisos les hará perder al menos un 20-30% de las bonificaciones que tenían, es decir, lo que se conoce como una subida fría de impuestos. Pero es que además, hace menos de un mes, el PP ampliaba la zona SER (las famosas zonas azul y verde de la calle) en una hora –más tasas- y, además, lo subía un 10%. Todo esto, por supuesto, sin olvidar a estas subidas que menciono las ya aplicadas por el Gobierno de Mariano Rajoy cuyos valores en el IRPF superan ya a los de Suecia y, además, penalizan el ahorro de todos.

¿Cómo puede alguien tener tan pocos escrúpulos para decir que no nos van a subir los impuestos a los madrileños cuando desde el verano el PP del Ayuntamiento (y ahora también el Gobierno de España) ha aumentado la presión fiscal de manera brutal?

Ese fue el último acto del engaño del PP a los madrileños. Gallardón, que ya sabía que se marchaba a un ministerio, asumió él el coste político de la subía de impuestos para que no tuviera que hacerlo su heredera en el cargo (porque lo heredó) Sra. Botella, quien ahora nos viene a vender que ella no subirá nada. Claro, ya lo ha hecho.

Creo que la Sra. Botella y el PP van a regalarnos muchas de estas perlas, tretas y medias verdades o mentiras enteras. De nosotros, ciudadanos libres y formados, depende caer en manos de su narcótica publicidad o no. Afortunadamente, internet y las redes sociales nos permiten ser cada día más libres.

En cualquier caso, UPyD se lo recordará todos los días de la legislatura y hasta el último de ellos. De eso podéis estar seguros.

Jaime Berenguer – Edil de UPyD en el Ayuntamiento de Madrid

HOY, Alicia Sánchez Camacho / Una nueva hoja de ruta para el 2012

El balance del primer año de gobierno de CiU ha sido muy triste. Los catalanes hemos continuado padeciendo la dureza de la crisis, hemos visto cómo los parados registrados han aumentado en más de 50.000 y no hemos advertido síntomas de recuperación que nos devuelvan la confianza. El gobierno de la Generalitat ha centrado sus políticas en los recortes y ha continuado con muchas de las políticas del tripartito como el mantenimiento de una burocracia sobredimensionada de empresas públicas y el despilfarro de las subvenciones ideológicas millonarias. Mientras, ha apoyado al gobierno de Zapatero en sus decisiones más controvertidas y ha sido incapaz de impulsar propuestas propias para la creación de empleo.

Ante los malos resultados, la estrategia victimista ha sido la de siempre: buscar la culpa en los demás y fomentar un marco de confrontación en las relaciones con el Estado. Da igual que Europa marque un camino para la salida de la crisis o que la mayoría de españoles haya decidido un cambio en el gobierno. El nacionalismo independentista necesita enemigos exteriores para justificar sus errores y para crecer políticamente.

Los últimos episodios con el impago de parte de la paga extra a los funcionarios y la retención del IRPF han sido esperpénticos, pero, lejos de la autocrítica, la excusa ha sido la habitual, la culpa es de Madrid.

El Gobierno de CiU continúa sin señalar un camino claro. Parece que no se atreve a marcar diferencias de una manera valiente con los miembros del tripartito y sigue escenificando su aproximación a los que han llevado a Cataluña al peor momento de su historia. En las recientes elecciones generales, los catalanes y el conjunto de españoles han dado su apoyo mayoritario al cambio y el gobierno de CiU parece que no se quiere dar por enterado.

La situación es muy grave y los datos verdaderos de déficit que hemos conocido estos días, después del último engaño del gobierno socialista saliente, son preocupantes. Pero ahora tenemos un gobierno en España con un plan de actuación claro, que sabe lo que hay que hacer y al que no le temblará el pulso para hacerlo. La salida de la crisis en buenas condiciones necesita sacrificios y también medidas de reforma laboral, fiscal y financiera que impulsen la economía y el empleo.

En este nuevo contexto, CiU tiene dos posibilidades, seguir su dinámica contradictoria o dar un paso adelante y sumarse a las grandes decisiones que debe tomar España para no quedarse en el furgón de cola de Europa.

Los últimos pasos de los nacionalistas no son muy alentadores. En el pleno de investidura, CiU votó no a la presidencia de Mariano Rajoy que había presentado las líneas directrices de su plan para salvar nuestra economía. Duran i Lleida, que apoyó a Zapatero cuando decidió congelar los ingresos de los pensionistas catalanes, le negó su apoyo a Rajoy cuando garantizó la subida de las pensiones manteniendo el poder adquisitivo.

En la política catalana siguen con el juego de la geometría variable que desgasta su escasa credibilidad por la falta de una hoja de ruta definida y en sus decisiones de política económica continúan improvisando con escaso acierto. La ley de acompañamiento de presupuestos es una muestra clara: el copago sanitario con el euro por receta farmacéutica que nos sitúa en desventaja con el resto de españoles; la tasa turística que ha fracasado en otros lugares de España gobernados por la izquierda y la nueva subida sobre el impuesto de actos jurídicos documentados.

El gobierno de CiU cometerá un grave error si da por descontados determinados escenarios. El PPC ha demostrado su responsabilidad en muchas ocasiones durante el último año, pero los presupuestos del 2012 necesitarán una negociación seria y profunda que siente las bases para la recuperación económica. Una hoja de ruta en la línea del cambio que impulsa el nuevo gobierno de España.

Alicia Sánchez Camacho – Presidenta del PP en Cataluña

HOY, Rosa Díez / Se acabó el recreo

Ya se que algunas personas apenas han tenido recreo; y que muchos más que los primeros quisieran no tener tanto “recreo” y levantarse cada mañana temprano al oír el despertador y emprender la jornada laboral. Precisamente por eso es mucha la responsabilidad que asumimos quienes si tenemos un trabajo retribuido y estable en el medio plazo y quienes, además, participamos en la toma de decisiones que afectan a la vida de nuestros conciudadanos.

Todos los analistas coinciden en que este año que acabamos de estrenar va a ser duro e incluso hay quien vaticina que será peor que el que hemos despedido entre campanadas y espumillón. Hoy eso ya no está en discusión, pero si lo ha de estar el cómo nos enfrentamos a las dificultades para evitar que el deterioro económico afecte de forma aún más negativa a aquellos de nuestros conciudadanos que están en peores condiciones para soportarlo.

Hay quién se empeña en explicarnos que la crisis económica es internacional, que está controlada por unos entes extraños llamados mercados y que poco podemos hacer salvo obedecer a no se sabe muy bien quien. Es cierto que la crisis es global; pero no es verdad que lo único que podamos hacer es seguir instrucciones. Porque en nuestro país hay una crisis interna, inequívocamente española, a la que nos tenemos que enfrentar nosotros solitos ya que nadie va a venir de fuera a resolvérnosla. Las instituciones comunitarias intervienen para evitar que nuestros problemas agranden los de la UE; nos dictan el déficit máximo y nos controlan –como al resto de países miembros- el monto total de nuestros presupuestos; pero de nosotros depende en qué y cómo invertimos esos recursos. O sea, la acción política – o la inacción, que es una forma de actuar cada vez más extendida entre los mal llamados políticos- depende de los políticos que los españoles hemos elegido en las urnas. De nuestros políticos –entre los que me cuento-, de su capacidad, de su autonomía ejercida al máximo, de su valor para enfrentarse a las consecuencias de sus actos, dependerá en ultima instancia si seguimos atascados o si aceleramos el paso para no perder el último vagón del último tren que pase por delante.

De nosotros depende que haya barra libre dentro de nuestras fronteras nacionales para malgastar los escasos recursos o que se controlen los presupuestos autonómicos antes de ser aprobados; de nosotros depende que, además de controlar el tope máximo de gasto, impongamos al conjunto de las administraciones públicas que gestionan nuestros impuestos las medidas que hagan efectivos, en condiciones de igualdad, los derechos fundamentales que la Constitución proclama para todos los españoles; de nosotros depende que destinemos una parte sustancial de nuestro dinero a garantizar la sostenibilidad y la cohesión entre territorios y ciudadanos; de nosotros depende que terminemos con las diecisiete fronteras interiores que lastran nuestra capacidad de crecimiento y desarrollo económicos; de nosotros depende que acabemos con los más de cinco mil entes públicos ineficaces, ineficientes y en muchos casos completamente artificiales que pueblan nuestra geografía nacional; de nosotros depende que persigamos el fraude fiscal y afloremos decenas de miles de millones que hoy no se ingresan en nuestras arcas públicas; de nosotros depende que se impulsen políticas activas para que los empresarios y los emprendedores puedan desarrollar sus iniciativas y para que nuestros jóvenes no tengan que irse de España.

No es verdad que haya que dedicarse únicamente a obedecer a quien nos habla en idioma extranjero. No es verdad eso que nos dicen de que las cosas están peor de cómo se suponía; todos sabíamos cómo de mal estaba el asunto; particularmente lo sabían quienes han llegado al Gobierno (por supuesto, los que se ha ido más aún, aunque tampoco lo reconocieran nunca) porque ya estaban gobernando en la mayor parte de las instituciones españolas. No vamos a aceptar que la incapacidad o la cobardía se quieran ocultar echando la culpa al otro. Claro que el Gobierno saliente es políticamente responsable de esta gravísima triple crisis que nos asola; pero por eso han perdido las elecciones los socialistas y para eso se supone que tiene mayoría más que suficiente el Partido Popular: para enfrentarse con los problemas y dejar de echar balones fuera.

No es la hora de la resignación, ni de la vendetta. Es la hora del trabajo y de la responsabilidad. Hay que trabajar con un horizonte de sacrificios y de recompensas. Es la hora de la austeridad selectiva, en palabras de Luis de Velasco. Por eso hay que explicar la verdad a los ciudadanos, incluida la opción de rectificar promesas electorales si hubiera que hacerlo. No hay tiempo que perder, no lo tenemos. Déjense de pedir informes para ganar tiempo mientras se deciden a hacer una cosa o la contraria. ¿Acaso alguien puede dar un informe más fiable sobre Garoña que el que hizo el órgano nacional competente en materia de seguridad nuclear? ¿Acaso hace falta que el Banco de España nos diga lo que ganan los directivos de las Cajas de Ahorro que han nombrado los mismos que piden el informe? ¿Acaso hay que reunir una vez más a las CCAA para pedirles información sobre los centenares de entes públicos que aún no han eliminado?

Señores del Gobierno, sepan que desde UPyD estamos dispuestos a darles todo el tiempo que necesiten para poner en marcha sus políticas, las que consideren las mejores para España. Cien, doscientos, trescientos días… lo que haga falta. Pero no nos tomen el pelo encargando informes, que para eso no hace falta que se reúna el Consejo de Ministros; para decirle a la gente lo que ésta quiere escuchar no hace falta la política, sobra con la demoscopia. Hagan el favor de actuar, de tomar medidas, de enfrentarse a la crisis política y abordar las profundas reformas estructurales sin las cuales será imposible que se reactive la economía en nuestro país. Hagan el favor de no faltarnos al respeto al conjunto de los ciudadanos buscando disculpas para abordar (o no hacerlo) todas las cuestiones pendientes. Y no caigan en la tentación de copiar lo peor de aquellos a los que han sustituido: comportarse con soberbia con los débiles, y ser sumisos o acomplejados frente a los poderosos.

Y también es la hora de hablar alto y claro frente a quienes quieren protagonizar una segunda transición en la que los terroristas y todos sus cómplices hablen en condiciones de igualdad a las víctimas y a todos los que han luchado en defensa de la democracia. Basta ya de discursos hipócritas y cobardes; basta ya de escuchar impávidos los gritos de quienes claman en las calles vascas a favor de los criminales; basta ya de neutralidades cómplices. Sólo una sociedad democrática y éticamente enferma puede tolerar manifestaciones como la que recorrió Bilbao la tarde de este último sábado. Sólo una sociedad sin cuajo democrático permite que sus calles se llenen de gritos a favor de los criminales; sólo gentes sin principios pueden permanecer calladas viendo al frente de esa exhibición de fanatismo a personas que hoy dirigen instituciones democráticas. ¿Hemos de aceptar que los enemigos de la democracia acaben democráticamente con ella?

Creo que no, que el recreo se ha terminado para todos y para todo. Es la hora de actuar sobre nuestros profundos problemas estructurales; es la hora de impulsar un modelo de país sostenible en lo económico y viable en lo político, que garantice la cohesión y la igualdad entre españoles. Es la hora de revisar y de unir todo lo que hemos ido desmantelando en las últimas legislaturas; es la hora de reivindicar derechos de ciudadanía frente a los discursos identitarios que tanto daño han hecho a nuestra joven democracia. Es la hora de defender la democracia, la ley y la justicia. Es la hora de la política y de los políticos sin miedo. Pongámonos a ello.

Rosa Díez – Presidenta UPyD

HOY, Juan Carlos Garrido del Pozo / Días de llanto y rechinar de dientes

Comienza Rajoy su legislatura con recortes y subidas de impuestos, como no podía ser de otro modo, y, para que no nos llamemos a engaño, su voz y valida (casi podríamos llamarle balida), Soraya, anuncia que esto apenas es el comienzo del comienzo.

Resulta evidente que a nadie le agradan estas medidas, si bien nadie puede sorprenderse por ellas. Ex ZP, ahora Z a secas, a quien tanto le gustaba desenterrar cadáveres de tiempos de la guerra, ha dejado trufadas sus administraciones, la suya propia y las de sus depuestos reyezuelos de taifas, trufadas de cadáveres mal enterrados en forma de déficits ocultos y cuentas tuneadas hasta dejarlas irreconocibles, y a los gobiernos entrantes les corresponde bregar con toda esta podredumbre.

Es cierto que para administrar los años de bonanza se precisa de un gobierno socialdemócrata (para qué engañarnos, el socialismo ya sólo existe en los libros de texto) que redistribuya la riqueza, al igual que para lidiar con las vacas flacas es necesario un gobierno de derechas al que no le tiemble el pulso a cada momento por tener que aplicar medidas contrarias a su catecismo laico.

No obstante, tengo mis dudas de que esta suerte de presidente invisible en el que parece haberse convertido Rajoy, que si por algo no se ha caracterizado es por mostrarse expeditivo, encarne al gobernante ideal para sacarnos de la crisis, y quizá hubiera sido preferible alguien más resolutivo, como el banquero Rato o la presidenta Madrileña.

En todo caso, prepárense Uds. para un 2012 de más dolor y sufrimiento, pues los bancos españoles, que vuelven a tocar suelo y a los que no fía más que el banco central europeo, amenazan con una réplica del tsunami que barrió a las pymes en el 2008 por falta de crédito.

Juan Carlos Garrido del Pozo - Finalista Premio Planeta 2005

HOY, David Hernández / Blanco… y en Botella

Blanco, gris, marrón, amarillo, violeta, a veces un tanto negruzco… Colores tristes que inundan el cielo, que tiñen los edificios, que enturbian los ríos. Hasta el más tonto se daría cuenta que este efecto es producto de la contaminación. Más claro, el agua, pero sólo la de las estanterías de los supermercados, no la de los ríos, que toma una tonalidad verdosa. En Madrid, la contaminación ha crecido. Blanco y en botella: sólo hay que mirar al cielo. Sin embargo, la nueva alcaldesa y ex concejala de Medio Ambiente, Ana Botella, o no se quiere dar cuenta o nos miente. Hace dos meses, se atrevió a decir que los niveles de contaminación habían disminuido. Sin embargo, estos días hemos sabido que no, que se han incrementado considerablemente hasta índices realmente alarmantes. Europa nos ha vuelto a dar un toque. Pero Madrid, en lugar de tratar de poner fin al problema, lo único que hace es pedir una prórroga. Parece que al Ayuntamiento no le preocupa tanto como a los ciudadanos. En palabras de la señora alcaldesa, la misma que viaja en coche oficial a la peluquería y no escatima en laca, y que durante tantos años ha sido concejala de Medio Ambiente, “el paro asfixia más” que la contaminación.

No enfrentarse a los problemas es tan sucio como el aireO madrileño. Tan sucio como las mentiras, como transformar la realidad de cara a los ciudadanos y como ocultar información a quienes trabajan (o lo intentan) en una ciudad y se dejan el dinero que ganan con el sudor de su frente en ella. Gris, marrón… como el fango que ahoga a los españoles, como la contaminación que asfixia a los ciudadanos y como el más grande de los mojones en el que algunos políticos están convirtiendo nuestra España querida.

David Hernández – Redactor Jefe

HOY, Juan Luis Calbarro / Prometer hasta meter

Aunque Rajoy no les convencía mucho, había que votarle -decían-, bien que fuera con la nariz tapada, para echar a Zapatero.

El candidato popular lo aseguró en la campaña: “No subiremos los impuestos”, y es normal que lo dijera, porque llevaban años criticando a Zapatero por subirlos. Esperanza Aguirre lo había tuiteado: “Hoy mostramos libremente nuestro desacuerdo con un gobierno que, tras provocar la crisis económica más grave en 50 años, sube los impuestos” (18 de abril de 2010); y “La mejor política fiscal es la que, en lugar de subir los impuestos, lo que hace es bajarlos en cuanto sea posible” (4 de febrero de 2011)… Javier Arenas también había dicho recientemente la suya: “No se puede estar todo el día subiendo impuestos porque, a más impuestos, hay menos renta disponible para el consumo y la inversión” (5 de octubre de 2011).

Hoy nos encontramos a Soraya Sáenz de Santamaría anunciando las mismas medidas que podría haber anunciado Rubalcaba si hubiese ganado las elecciones. Más impuestos para las rentas del trabajo. Ni hablar de recortar enormes gastos superfluos como diputaciones provinciales, embajadas catalanas, subvenciones a los sindicatos y patronales (con un 20% de las subvenciones directas nos tendremos que conformar), retiros millonarios para consejeros políticos en cajas, televisiones y empresas públicas. Para qué.

¿Qué dirán hoy Aguirre y Arenas? Probablemente lo mismo que me arguye un amable comentarista: que la culpa es del gobierno saliente, que ha dejado las arcas públicas en un estado ruinoso. Que hay que dar confianza al nuevo gobierno, dejarle maniobrar. Pero entonces, me pregunto yo, ¿por qué aseguraron lo contrario? ¿El manirrotismo proverbial del presidente Zapatero, junto con la propia aversión del Partido Popular a enfrentarse con los verdaderos problemas de España (el despilfarro autonómico, la decadencia institucional) no les permitía prever la necesidad de medidas como éstas?

Nos quieren convencer de que es lícito que los políticos prometan cualquier cosa para ganar las elecciones y después digan digo donde habían dicho Diego. “Prometer hasta meter, y después de haber metido, olvidar lo prometido”, reza una máxima popular no exenta de cinismo. O bien es que confían en la poca memoria de los españoles. Pero -lo siento mucho- yo no pienso olvidar ni dejarme convencer. Dejando a un lado la consideración de que sea necesario o no subir los impuestos (y a mí me parece que hay demasiados gastos superfluos que recortar antes de cargar el problema sobre los hombros de los ciudadanos que menos tienen), Rajoy incurre en una grave responsabilidad cuando hace radicalmente lo contrario de lo que prometió: nos transmite la idea de que nuestros representantes pueden engañarnos y fumarse un puro; la idea de que los ciudadanos somos como menores de edad a los que hay que proteger de la realidad, a los que si hay que mentirles se les miente -por su bien, claro está. Pero desengáñense: no es por nuestro bien, sino por puro interés de los partidos políticos. Conmigo que no cuenten: cada vez que el PP incumple una promesa electoral pierde credibilidad. Es su responsabilidad, y no la mía, mantener esa credibilidad, y de momento la incoherencia de su discurso -en el tiempo y en el espacio- no ayuda en nada a mantenerla.

Lo peor de todo es que cargar al ciudadano con más impuestos tras haber certificado que no se tiene ninguna intención de meter en cintura la mayor causa reconocida del déficit público (el gasto desatado de las comunidades autónomas, que siguen sin hacer sus deberes) sólo nos garantiza que seguiremos financiando los excesos a costa del gasto social, por lo que el ciudadano se verá perjudicado doblemente y los políticos despilfarradores seguirán haciendo de las suyas aparentemente sin control, como hasta ahora. Álvaro Anchuelo lo ha explicado muy bien en un texto reciente.

Unos y otros lo llamaron “voto útil”, para ahora encontrarse de nuevo (PP o PSOE, ¿qué más da?) frente a un Gobierno que maniobra antes contra el ciudadano más débil que contra los responsables de los problemas reales, y encima usando la misma neolengua que tanto gustaba al felizmente acabado presidente del talante (“recargo solidario”, nos dicen ahora). Ya hay quien lo ha ilustrado con gran acierto. Sólo me falta escuchar a Rajoy haciendo retruécanos y quiasmos infantiles para recordarme que seguimos en Babia.

Juan Luis Calbarro – Portavoz de UPyD en Baleares

HOY, Pelayo García / Tiempo de cambios

Asistimos estos días precongresuales en el PSOE, al posicionamiento de unos y otros compañeros, respecto a las dos posibles candidaturas a la secretaría general, aunque en principio sólo Rubalcaba se haya postulado. Existe también la opción defendida por otros de una tercera candidatura en liza, en caso de confirmarse la candidatura de Chacón. Y en medio de este debate, existen, existimos, personas que independientemente de quién sea el secretario general del partido, creemos que lo importante es que una vez acabado el congreso, todos rememos en una misma dirección y el partido no termine atomizado, polarizado o enfrentado consigo mismo.

Para ello, es necesario que el partido lleve a cabo una reforma necesaria en los cauces de participación de los ciudadanos, de los militantes, de los simpatizantes y de los votantes. Esta participación ha de llevarse tanto a los órganos internos del partido como a la designación de los candidatos, en todos los ámbitos territoriales, incluyendo a estos colectivos en unos u otros procesos en base al grado de participación e implicación en el partido.

La sociedad manifiesta constantemente su alejamiento de la “partitocracia” en la que dicen vivir y consideran a los partidos políticos como máquinas de malversar, robar y conseguir dinero fácilmente. Ven en ellos aparatos cerrados, alejados de los ciudadanos retroalimentándose una y otra vez con los mismos dirigentes, que parecen aferrados a sus cargos por mandato divino. La famosa frase de “todos los políticos son iguales” lamentablemente ha calado en la sociedad. Los primeros beneficiados de esta situación son los partidos conservadores, cuyo electorado es fiel independientemente de las actuaciones de sus representantes.

El gran reto que tiene por delante el PSOE es recuperar la confianza de los ciudadanos, de militantes y simpatizantes que miran con recelo a la dirección y no comprendieron muchas de sus decisiones y que tal vez nadie les explicó el porqué de las mismas.

¿Cuál es la solución? La respuesta es muy fácil “que la ciudadanía entre en Partido y a la vez que el Partido salga de las Casas del Pueblo y se involucre con la sociedad” Tan fácil como es la respuesta y lo difícil que pude llegar a ser poner en práctica las medidas que lo consigan. Este puede ser un momento irrepetible para llevar a cabo las reformas que hagan del PSOE un partido del siglo XXI, con la idea clara de que no se trata de un borrón y cuenta nueva; si no una evolución de un partido centenario, que ha de ser ejemplo y vanguardia en principios, en ideales y sobretodo en capacidad de convertirlos en realidades.

A continuación trataré de exponer y explicar algunos puntos que desde mi punto de vista favorecerían enormemente el acercamiento entre Partido y Sociedad, al tiempo que propiciaría la recuperación de la confianza en el PSOE por parte de los ciudadanos:

-1º Limitación de los mandatos de los responsables del Partido, de los candidatos, diputados y senadores. Esta limitación no ha de ser excluyente, si no que simplemente ha de fijarse un periodo (por ejemplo 8 años) en los que una persona puede ocupar el mismo cargo dentro del partido. Ello no quiere decir que transcurrido ese periodo la persona ya no le vale al Partido o deba abandonarlo, si no, que no puede ocupar ese cargo, hasta al menos transcurrido un periodo a determinar, que desde mi punto de vista no debería ser inferior a cuatro años.

-2º Necesidad de renovar, como mínimo un porcentaje superior al 50% de los cargos orgánicos y candidatos, transcurrido el periodo máximo de ocupación de un determinado puesto. Esto es, independientemente de las renovaciones por las confecciones de listas, bajas o altas, trascurridos dos mandatos, debería garantizarse que se han renovado más del 50% de los cargos. Este punto garantizaría por un lado la renovación paulatina de los cargos del Partido y por otro fomentaría la participación e implicación de los militantes en la dirección del Partido. Debemos suprimir la idea de los “políticos profesionales”, los militantes y los ciudadanos han de comprender que entrar en un Partido político y obtener un cargo público, no significa tener la vida resuelta.

-3º Tolerancia Cero con la Corrupción. Cualquier militante que haya sido imputado por delitos y especialmente el de corrupción, deberá ser suspendido de forma preventiva de militancia y de los cargos ostentados hasta el momento de la imputación. De este modo el afectado podrá defenderse libremente de los cargos que se le imputan y el Partido podrá seguir ejerciendo su actividad sin que pese una sombra de duda sobre la integridad y honorabilidad colectiva del proyecto. En caso de que el afectado demuestre su inocencia y sea absuelto, el Partido deberá hacer un reconocimiento público de la inocencia del sujeto en cuestión y deberá restablecer su situación dentro del Partido en la medida de lo posible.

-4º Formación obligatoria para los militantes en áreas de gestión, administración pública, derechos y deberes, relaciones grupales, dirección y creación de equipos, etc. Los militantes y simpatizantes han de ser la base sólida sobre la que se asiente el Partido de ahora en adelante, no pueden ser convidados de piedra a los que se les pregunte una vez cada cuatro años a quién quieren de candidato. Si pretendemos poder llevar a cabo los dos puntos anteriores es necesario que la militancia esté bien formada. No es necesaria una fé ciega en el Partido, si no unas personas que además de compartir los principios del Partido, estén capacitados para liderarlo y para poder llevar a cabo los proyectos del mismo.

-5º Elaborar cauces de participación ciudadana por un lado y de la militancia y los simpatizantes por otro. Estos cauces han de ser permanentes, de modo que el partido conozca en cada momento, cuál es la posición de la sociedad y de la militancia ante determinados asuntos. Para ello, se hace imprescindible contar, utilizar y controlar de una manera avanzada las nuevas tecnologías. Hoy en día las redes sociales mueven a las personas y recogen sus planteamientos de forma inmediata al hecho que produce su reacción. Por ejemplo, la militancia debiera de participar de forma obligatoria y con una periodicidad al menos mensual en una serie de encuestas que se plantearían a través de la red. En el caso de los simpatizantes y a la ciudadanía en general, se les recomendaría participar en las mismas.

-6º Un militante, una cuenta de correo electrónico y un perfil en una red social. El Partido tiene capacidad, personas y recursos suficientes para, en base a los conocimientos de sus miembros, crear a cada militante una cuenta de correo electrónico y al menos un perfil en una red social. Debemos hacer que los militantes utilicen de forma habitual y con soltura todos los medios de comunicación predominantes en este nuevo siglo. Esta es una oportunidad que ofrece además un beneficio adicional, dado que las generaciones jóvenes deberían interactuar y formar en estos campos con las generaciones de mayor edad y que quizás no han tenido la posibilidad de acceder a estos nuevos medios. Oportunidad excelente para propiciar, fomentar y enriquecer las relaciones intergeneracionales, punto básico y fundamental para buscar un futuro, tiendo siempre presente de dónde venimos.

-7º La ciudadanía dentro del Partido. El objetivo fundamental del Partido es conseguir una sociedad más justa, dónde nadie se quede atrás y entre todos podamos lograr el progreso social. Para ello, el Partido ha de abrir las Casas del Pueblo a los ciudadanos en general y organizar debates de propuestas y mecanismos físicos y digitales para que los ciudadanos de a pie puedan preguntar sus dudas, plantear preguntas y reciban una respuesta rápida. Debe establecerse un mecanismo de recogida de necesidades e inquietudes de los ciudadanos, tenemos que saber qué necesitan, cuándo lo necesitan y dónde lo necesitan, para elaborar unos programas de actuación de forma coordinada y rápida. Si el Partido consigue resolver problemas a los ciudadanos, estos lo percibirán como algo cercano y confiarán en el PSOE como medio para satisfacer sus necesidades y resolver sus problemas.

Son tiempos de ideas, de valentía, de debate y de renovación. Con independencia de quién lidere finalmente el Partido a partir del 38 Congreso, el debate sobre estos y otros avances ha de producirse. Bien es cierto que el momento actual es el más propicio para ello, dado que el Partido, después de la pérdida tan importante de poder institucional, puede permitirse avances considerables que no perjudiquen sus obligaciones institucionales. Desde la serenidad, el diálogo sosegado y el debate, entre todos debemos buscar un camino común de futuro.

Pelayo García – PSOE

HOY, Rosa Díez / 365 días para hacer posible lo necesario

Acaba el año y se amontonan los buenos deseos para el que se va a iniciar. Pero antes de empezar la singladura de ese bisiesto que nos brindará un día más para trabajar, quiero repasar los momentos de este que se nos va, que agota la última hoja del calendario.

Me gustaría tener la memoria prodigiosa que envidio en mi querido amigo Santiago González, o esa disciplina que observo en Irene Lozano, que apunta cada día en su blog cuadriculado todas las cosas que se suceden ante nosotros. Pero como no dispongo ni de lo primero ni de lo segundo he de conformarme con recordar, deshilachadas, las cosas que más me han marcado a lo largo de este 2011 que toca a su fin.

En lo personal es fácil: ha nacido Luca, nuestro primer nieto. Nada mejor podía habernos sucedido. Un niño en casa es algo que debiera existir siempre. No hay quitapenas mayor; no hay manera más eficaz de aprender a relativizar las cosas de la vida; no hay nada más útil para recordar en cada momento lo vulnerables –y lo necesarios- que todos podemos ser. O sea, un año sobresaliente.

Y en lo político –que también es personal, naturalmente- tampoco me resulta difícil ponerle nota al año: notable alto. Dirán ustedes por qué no le pongo un sobresaliente a un año en el que hemos pasado de tener tres cargos electos (diputada nacional, diputado autonómico en el País Vasco y diputado Europeo) a tener casi doscientos sumando los concejales, la alcaldesa, los diputados autonómicos, los diputados nacionales y el diputado europeo. Bueno, no le pongo sobresaliente porque podemos y debemos seguir mejorando nota. Porque esto no es la meta, sino el camino; porque esto no es sino una etapa del viaje (a Itaca, o a donde cada cual quiera llegar) que estamos recorriendo y en el que cada vez nos acompaña más gente.

Como ocurre siempre en la vida cada tramo es un desafío. Hemos conseguido cosas que nadie esperaba de nosotros; hemos penetrado lugares recónditos de España, esos a los que sólo llegan los medios de comunicación tradicionales, vetados para un partido como el nuestro. Pero hemos conseguido que nuestra voz se escuchara porque cada uno de nuestros afiliados y simpatizantes ha sido protagonista del compromiso de regeneración democrática que la sociedad española necesita.

Cuando se escriba la historia real de este joven partido político se percibirá la importancia que han tenido en nuestro crecimiento y consolidación como partido los sueños y las esperanza de miles de personas anónimas que han tejido esta red de complicidades y afectos que hoy es UPyD. Sin esas mujeres que acudían de la mano de su nieto a un mitin -por primera vez en su vida-, y expresaban en alto que les habíamos devuelto la esperanza; sin esos chavales que se afiliaban al partido a principio de curso para hacer algo por la sociedad (con el mismo ánimo que quien se apunta a una ONG para salvar las ballenas, o que lucha contra el hambre en África) ; sin los centenares de voluntarios, de todas las edades, que han salido a la calle a repartir folletos con nuestras propuestas, que han chateado en Internet, que han retransmitido los actos, que han ido a las universidades, a los centros de trabajo, a las tertulias de amigos a hablar de política y de un partido diferente que tiene como eje de su acción política la libertad y la igualdad y que enarbola la bandera de la regeneración democrática, sin el entusiasmo diario de afiliados y simpatizantes…hoy no tendríamos Grupo Parlamentario en las Cortes; ni ocho Diputados en la Asamblea de Madrid; ni concejales por toda España…

Sin toda esa gente que trabaja de forma altruista en las distintas sedes, acompañando a los candidatos durante la campaña, trabajando en las propuestas una vez que ésta ha finalizado, componiendo los grupos de trabajo, contestando cada petición de información, cada duda que llega de los ciudadanos, hoy no seríamos una referencia para millones de españoles que están descubriendo que se puede hacer política de otra manera.

El año 2011 nos ha permitido compartir la alegría y celebrar los resultados electorales. Pero en los mejores momentos que este año me ha brindado no había cámaras, ni se generaban titulares; han sido esos momentos en los que alguien se ha acercado para decirme: “ánimo, sigue así”; “sois nuestra última esperanza”; “me habéis levantado del sofá”; “gracias, llevaba muchos años sin creer en nadie”; “felicidades, sigue luchando”; “mis hijos me han convencido de que os vote, que contento estoy de haberlo hecho…”; “menos mal que alguien dice lo mismo que yo pienso, creía que estaba tonta…”; “gracias por no insultar a nadie”; “hace mucho que un político no nos trata de usted y nosotros le tuteamos…”; “he vuelto a creer en la política…”… Todas esas sensaciones, toda esa emoción que no he podido compartir, si que ha sido mágica.

Mi padre me solía explicar, cuando yo era una adolescente y hablábamos de política –en aquellos años en los que la democracia era un sueño y la política un instrumento para conseguirlo— lo grande que era poder elegir a tus representantes; y la enorme responsabilidad que conllevaba ser elegido. Siempre insistía en lo segundo: “hija, nada más grave que defraudar la confianza”. Pienso en sus palabras cuando recuerdo las caras, el tono, la expresión, los ojos emocionados, las manos tendidas y cálidas de todas las personas con las que he hablado a lo largo de estos meses, de estos cuatro años. Y le prometo a mi padre, allá donde esté, que nunca olvidaré el honor y la responsabilidad que representa asumir este encargo.

También quiero recordar, en este fin de año, a todas las víctimas de ETA, particularmente a las que aún no conocen a los asesinos de sus seres queridos. También con ellas quiero comprometerme a no abandonar. Y quiero reconocer el sacrificio de todos aquellos ciudadanos dignos que siguen luchando desde Euskadi en defensa de la justicia y la dignidad. Muchos, con todo derecho, podrían haberse ido a otros lugares de España a vivir más cómodamente; y se han quedado aquí para seguir librando la batalla, haciendo suyas aquellas palabras de George Steiner: “Mi padre me dijo: si te vas a América será bueno para tu vida…Pero entonces Hitler habrá ganado”. Gracias por no desistir. Y doy gracias también a quienes nos protegen, a nuestros escudos, a quienes con su sacrificio y su trabajo bien hecho, tan poco reconocido, nos permiten vivir con más seguridad y más libertad.

En fin, que acaba el año pero sigue la tarea; la nuestra es defender la ciudadanía, el proyecto político más digno de ser atendido. Y, defendiendo la ciudadanía y la igualdad, defender la libertad. Termino con una cita de nuestro Fernando Savater:

“La libertad no se refiere a lo que queremos hacer sino a lo que podemos hacer. Para los griegos la libertad consistía en la negación de la esclavitud. La esclavitud es el problema de Andrómaca, mientras que el de Héctor se llama Aquiles o la muerte. Como bastantes otras, la reivindicación de la libertad fue femenina antes de hacerse globalmente humana”.

Pues eso: que gracias a todos por estar ahí. Y Feliz 2012.

Rosa Díez – Presidenta de UPyD

HOY, David Hernández / Nuevas utopías

Llegará un momento en que la emancipación se convierta en una utopía. No es ninguna broma. Cada vez son menos los jóvenes que se independizan y la edad de abandono del hogar paterno va en aumento. No es de extrañar teniendo en cuenta el elevado paro juvenil y el irrisorio salario mínimo interprofesional de 641.

Si la situación ya venía siendo complicada para los jóvenes, ahora lo es más. Nada más alcanzar el poder, el presidente Mariano Rajoy señaló que no se iban a renovar las ayudas al alquiler dirigidas a los jóvenes para facilitarles la emancipación. Hasta el momento, han sido 31.000 las personas que se han estado beneficiando de estas subvenciones.

Por si no fuera poco, la semana pasada, el nuevo presidente del Gobierno decidió congelar el salario mínimo interprofesional de 641 euros. El límite está muy por debajo del que tienen otros países como Francia, donde está marcado un salario de 1.365 euros al mes por 35 horas de trabajo a la semana. En Irlanda es de 1.499 euros. En Holanda, los mayores de 23 años tienen un salario mínimo interprofesional de 1.424 euros. En Reino Unido también se cobra casi el doble que en España, 1.027 libras, algo más de 1.200 euros.

Viendo el panorama, parece que España continuará estando a la cola de la Unión Europea durante mucho tiempo.

David Hernández – Redactor Jefe

HOY, Francisco Sosa Wagner / Navidades: un gran invento

Las Navidades son la más creadora invención del ser humano. Ningún acontecimiento del año puede compararse, en originalidad, con la celebración que los humanos hacemos, a los dos mil años, del nacimiento del niño Dios.

Cuando se conmemora una batalla importante o el fin de una guerra victoriosa, de esas en la que el hombre se ha distinguido por su piedad con sus semejantes, se organiza un gran desfile militar, en el que participan unos legionarios tatuados precedidos de una cabra, una banda de música toca enaltecedores pasodobles, se lucen mantillas en las tribunas y a un cura castrense se le deja decir una misa por los caídos que siguen con fervor los que aún están en pie.

Si se quiere recordar el nacimiento de Kant o de cualquier otro pensador terrible, un grupo de sus entusiastas, habitualmente destacados intelectuales que viven de lo que aquel hombre dejó escrito, prepara un congreso en el que se pronuncian conferencias destinadas a analizar tal o cual fragmento de la obra del sabio celebrado y llorado, normalmente financiadas por la Caja de Ahorros, con lo que el lloro resulta menos compungido y más llevadero.

Véase cómo en ambos ejemplos, existe una relación identificable entre aquello que se conmemora y los fastos de la conmemoración.

En las Navidades, no. Porque dígaseme ¿qué relación existe entre el nacimiento del niño Jesús allá en Belén con regalar una pitillera a un pariente próximo? Y el hecho de afanarse medio kilogramo de polvorones ¿tiene alguna conexión, siquiera sea remota, con la venida al mundo del Salvador? Pues qué, rellenar un pobre pavo de castañas, ponerlo al horno y comerlo después con voracidad, en compañía de algunos parientes importunos ¿puede decirse que recuerde en algo aquel humilde y remoto parto? Comprarse una bufanda, jugar a la lotería para atraer al único gordo con prestigio en la sociedad, ir a esquiar a los Alpes, tomar las uvas en un hotel en la poética proximidad del jefe de una entidad bancaria, ¿puede relacionarse con los llantos de un recién nacido y los afanes de una madre sin el consuelo del dodotis?

No. Ni la más fecunda imaginación puede asociarlos. Por eso decía que las navidades son el fruto de la más creadora imaginación del ser humano. Y el definitivo triunfo del Corte Inglés.

Francisco Sosa Wagner – UPyD

HOY, Rafael Rodríguez Ponga / España, modelo institucional

Pocos gobiernos hay en la Unión Europea que puedan presentar, en estos momentos, tan alto respaldo parlamentario, como resultado de un amplio e importante apoyo social. La legitimidad democrática del gobierno de Mariano Rajoy, obtenida en las urnas, hay que entenderla en el marco de la estabilidad institucional que vive España. El impecable papel de la Corona y el comportamiento de los responsables gubernamentales y partidos políticos, han contribuido a una transición ordenada, respetuosa con los plazos legales, sosegada, tranquila.

Además, pocos gobiernos hay con ministros de tanta experiencia, capacidad y curriculum, en todos y cada uno de ellos. Si la prensa ha presentado como bueno el que haya gobiernos tecnócratas en otros países, en lugar de meramente políticos, para salir de la crisis, ¿qué pasa aquí? De los trece ministros, nueve han hecho oposiciones: dos abogados del Estado (S. de Santamaría, Arias Cañete), un fiscal (Ruiz-Gallardón), dos técnicos comerciales-economistas del Estado (Soria, Guindos), un catedrático de Universidad (Montoro), un inspector técnico fiscal del Estado (García-Margallo), una médica del Cuerpo Superior de Salud Pública y Administración Sanitaria (Pastor) y un titulado superior de RTVE (Wert). No está nada mal: para dirigir la Administración del Estado, Rajoy ha elegido mayoritariamente a políticos que conocen profesionalmente la propia Administración desde dentro.

España, la sociedad española, las instituciones españolas, han dado un gran ejemplo al mundo. Y a nosotros mismos. Y esto, da confianza.

Rafael Rodríguez Ponga – Secretario de Participación Social del PP

HOY, Gorka Maneiro / Retos para 2012

2012 se presenta políticamente muy interesante. Es obvio que nos encontramos ante un extenso abanico de asuntos muy apetecibles de abordar, imposible de exponer ni siquiera sucintamente en una entrada de blog. Son muchos temas sobre los que vamos a trabajar sin descanso, pero quiero destacar tres, ahora que se cierra el año y es conveniente pensar durante algunos días en cuestiones distintas de la acción parlamentaria (para oxigenar la mente y volver con nuevos bríos): la superación de la crisis económica, el fin de ETA y la modificación del entramado institucional vasco. Nada va a hacer que nos alejemos de otro tipo de cuestiones supuestamente menores pero, puestos a priorizar, creo que estos son los tres asuntos sobre los que deberemos trabajar más y mejor.

La superación de la crisis económica exige la reforma del Estado Autonómico, la superación de la crisis política e institucional que la ha agravado y abogar por una Europa política y sin fronteras interiores, impulsando una política fiscal común para la zona Euro que acompañe una política económica unitaria. La superación de la crisis económica exige eliminar gasto supérfluo, priorizar mejor gasto e inversiones, reformar el mercado de trabajo y reformar el sistema financiero. La superación de la crisis económica nos exige que no abandonemos a los ciudadanos con menos recursos y en peor situación económica: la salida de la crisis a costa de los más desfavorecidos no sería tal sino justo lo contrario. La salida de la crisis exige que estemos muy atentos dónde se recorta y quienes son los paganos de dichos recortes y, por tanto, deberemos denunciar todos los ajustes que insistan en recortar a los que menos tienen. La salida de la crisis exigirá de los representantes políticos que sigamos marcando líneas rojas: Educación pública, sanidad y prestaciones sociales.

El fin de ETA no se ha producido aún pero espero que pueda finalmente alcanzarse. Dependerá exclusivamente de los demócratas. Deberemos hacer oídos sordos a los cantos de sirena de los malhechores y acólitos y deberá producirse obligatoriamente con vencedores y vencidos. El fin de ETA deberá basarse en la dignidad de la sociedad democrática, en la defensa de nuestras instituciones y en la memoria de las víctimas del terrorismo. El fin de ETA implicar acabar con su proyecto político totalitario, contrario al Estado de Derecho y al pluralismo político. Para que sea tal, no deberá haber impunidad, ni amensia, ni amnistías, ni indultos, ni enjuagues antidemocráticos, ni medidas de gracia ni relato construido a partir de las mentiras del nacionalismo violento. UPyD no tiene más que mantener el discurso que ha sostenido siempre en este asunto.

Y la modificación del entramado institucional vasco: es ciertamente absurdo que una comunidad como la vasca de apenas dos millones de habitantes tenga nada más y nada menos que cuatro parlamentos y tres haciendas forales. Es un disparate que tengamos tres políticas tributarias distintas, una para cada territorio histórico (mientras hablamos de unificar la política fiscal en Europa). Es un esperpento que no tengamos a día de hoy un plan conjunto de lucha contra el fraude fiscal. Aquí seguiremos estando solos, porque sólo nosotros proponemos la modificación radical de la sacrosanta ley de territorios históricos para suprimir las diputaciones forales, esos reinos de taifas que impiden la modernización de la arquitectura institucional del País Vasco. Aquí tendremos enfrente a los foralismos exarcerbados de PP y PNV y el miedo reverencial y la inacción política de los socialistas vascos: lo mismo llevan en su programa político la modificación de la LTH, esa vaca sagrada, que votan en contra de su inclusión para su reforma en el calendario legislativo del Gobierno Vasco.

Ya digo: hay todo un abanico de asuntos pendientes de gran importancia cuya resolución incidará directamente en el común de los ciudadanos: desde la necesaria racionalización del sector público vasco hasta la política lingüística, pasando por la gestión sanitaria, la gestión cultural, el adoctrinamiento ideológico en el sistema educativo, la política de vivienda o la política energética. Todos son y seguirán siendo asuntos importantes. De todos ellos nos dedicaremos con tesón y sin descanso. Pero, puestos a señalar unos pocos, señalo tres: la salida justa de esta crisis brutal, la lucha por la libertad y la acción políticamente incorrecta consistente en defender la racionalización del disparatado entramado institucional que padecemos.

Sean felices.

Gorka Maneiro – Diputado de UPyD en el Parlamento Vasco

HOY, David Hernández / Mi regalo de Navidad

Este año los villancicos se cantan por bulerías. Cante jondo, porque en esos cantares se esconde el dolor de un país que sufre gravemente las consecuencias de una crisis que ha dejado a cientos de familias sin Navidad. No puedo evitar pensar en todas esas personas que cada día me encuentro en el metro pidiendo algo para comer, las personas que han sido desahuciadas de sus viviendas y tienen que seguir pagando la deuda hipotecaria, los desempleados que no llegan a final de mes y todos esos niños que con un poco de suerte se han podido llevar al menos un trozo de turrón a la boca, en los que no han tenido esa suerte y en quienes ven su árbol apagado y el domingo lo encontraron más pobre en regalos que en años anteriores.

Sin embargo, no pierdo la fe en la Navidad. Estas fechas nos ponen especialmente sensibles, nos vuelven más solidarios con los demás. Por eso, en mi carta a Papá Noel y a los Reyes Magos les he pedido que acabe la crisis, que acabe el hambre, que ningún niño se quede sin regalos perdiendo para siempre la fe en la Navidad, que se acabe la corrupción y la Justicia trate a los políticos y urdangarines como a ciudadanos corrientes, que los políticos se vuelvan más solidarios y renuncien a salarios vitalicios, coches oficiales, dietas y demás privilegios, que España continúe avanzando en derechos sociales y el nuevo Gobierno no dé un paso atrás en todo lo que se ha logrado hasta ahora y que, en 2012, todos podamos brindar por haber logrado avanzar hacia una España mejor. Ése es mi regalo de Navidad.

David Hernández – Redactor Jefe

HOY, Aleix Vidal-Quadras / Brotes de confianza

No fuimos muchos los que durante la pasada campaña electoral utilizamos el argumento de la necesidad de la mayoría absoluta como factor estructural para la salida de la recesión. Como es natural, todos los partidos solicitan el voto para obtener una representación lo más amplia posible y en el caso del previsible ganador es obvio que el objetivo de la superación de la mitad de los escaños constituye el resultado ideal. Sin embargo, el PP se mostró a lo largo de las semanas precedentes a la cita con las urnas considerablemente comedido al respecto, se supone que deseoso de no despertar en el adversario reproches por comportamiento prepotente y en los votantes el temor a un poder sin límites. Con una visión distinta, yo y otros pocos insistimos en que en esta ocasión un Gobierno que pudiera actuar sin cortapisas y sin necesidad de apoyos externos en las dos Cámaras era un elemento clave a la luz de la dramática situación por la que atraviesa España y en que esta perspectiva debía ser sometida a la consideración de la ciudadanía para llevar a su ánimo la conveniencia de dar al que ya se perfilaba claramente como vencedor un margen de maniobra cuanto más holgado mejor. La verdad es que por ahora los acontecimientos nos otorgan la razón porque desde que se ha conocido la composición del Congreso y del Senado para la legislatura que se inicia y el inminente jefe del Ejecutivo ha comenzado a desgranar con la serenidad y la firmeza que proporciona un respaldo tan reconfortante las medidas de ajuste y de reforma que el país demanda, la prima de riesgo ha aflojado el dogal con el que nos ahogaba, la Bolsa se ha animado ligera pero perceptiblemente y el clima general se ha visto impregnado de una cauta esperanza. La crisis que padecemos es en el terreno económico básicamente una crisis de confianza y lo que estamos viendo en estos días previos a la toma de posesión de los ministros de Rajoy es la aparición de unos tímidos brotes de esta disposición del ánimo colectivo, imprescindible para que la inversión privada vuelva a aparecer, los empresarios recuperen el tono y la sociedad en su conjunto se disponga a hacer los sacrificios y esfuerzos requeridos. Si el nuevo Gobierno quiere que esta confianza se ensanche y consolide no ha de vacilar a la hora de tomar decisiones e impulsar medidas valiéndose precisamente de la capacidad que le han atribuido los casi once millones de papeletas a su favor. La preocupación de los que a partir de ahora empuñarán el timón del Estado no ha de estar en la reacción de los restantes partidos ni ha de ser una prioridad conseguir su apoyo. La mirada de La Moncloa ha de fijarse en la calle, en la gente, y la comunicación y la sintonía se han de establecer directamente con ellos. La gravedad de los problemas que nos aquejan exige que la política no se entienda en esta etapa de prueba y dificultad como el regateo y la componenda entre grupos parlamentarios, sino como el ejercicio firme y legítimo de una autoridad emanada de la voluntad popular. Ese y no otro es hoy el camino del éxito.

Aleix Vidal-Quadras / Eurodiputado del PP

HOY, Adrián Begoña / El árbol caído

Zapatero ha hecho muchas cosas mal. Pero ya hay bastantes sitios donde te puedes informar al respecto. Yo voy a despedirlo recordando dos de sus aportaciones:

1.Reducción de las accidentes de tráfico En 2004 se produjeron en España 4.741 víctimas mortales, por 2.478 del año pasado. Es probable que parte de esa reducción se deba a la entrada del carnet por puntos en 2006. Aun así, mueren más personas en la carretera en un año que todas las que han fallecido en accidente de avión en España.

2.Ley antitabaco Cuando entro un bar, no me gusta pegar un sorbo a cada uno de los vasos que se están bebiendo. Pues tampoco me gustaba fumar una calada de cada cigarro. Baste con decir que mi garganta y mis ojos hubieran votado PSOE si no hubiera habido un cerebro de por medio.

Adrián Begoña – UPyD